HISTORIA DE UN EMPRENDIMIENTO TEXTIL EN LA HABANA

EN CUBA 
COOPTEX: La Cooperativa que piensa en grande

Para cuando nació, la Cooperativa No Agropecuaria de Producción de Confecciones Textiles (COOPTEX), era difícil pensar que su producción crecería de poco más de 200 mil pesos a 500 mil en solo un año. COOPTEX —antes productora de la empresa GALA, ubicada en Marianao, La Habana— ha logrado insertarse en el mercado cubano con una variada producción que, aunque se especializa en uniformes, lo mismo hace vestidos para la escuela de ballet, que togas honoríficas para graduados de derecho, blusas y camisas para el Fondo Cubano de Bienes Culturales, o trajes para los trabajadores del Memorial José Martí.
En agosto de 2013 ya la inducción de la empresa a Cooperativa era inminente. Sus directivos y administradores comenzaron a capacitarse en seminarios y con la ayuda de profesionales que les brindaron un medular asesoramiento.
Los primeros tres meses fueron los más duros, su único cliente era GALA, empresa que funciona con precios topados y no ofrece la posibilidad de negociarlos. Prefirieron no pedir crédito al banco, el capital con que contaban era solo el proveniente del aporte inicial de los socios.
El local, ahora rentado —al igual que las máquinas de coser—, es el mismo que ocupaban cuando eran empresa. Otros medios, como las computadoras, ya son de la Cooperativa.
 

Sobre cómo vive una Cooperativa
La vida en la Cooperativa de Producción de Confecciones Textiles de Marianao inicia a las siete y media de la mañana y termina a las cinco de la tarde. El final del horario de merienda coincide con el del comienzo del matutino, que se hace dos veces a la semana. En ese espacio el Consejo de Administración se reúne y comunica sus propuestas a la Asamblea de Socios, que decide las acciones mediante la deliberación y el voto.
En ocasiones se hace necesario trabajar los sábados, cuando la producción se atrasa se ajustan los horarios con tal de cumplir con los compromisos.Y todos están de acuerdo en que así sea. Solo en una ocasión hubo alguien que quiso “vivir del bacalao”, y la Asamblea de Socios decidió que ese miembro no debía continuar en el equipo.
Los custodios de COOPTEX no revisan los bolsos de sus socios pues saben que la producción, al finalizar la jornada, estará completa. No padecen de ausentismo. Y cuando el presidente, Exiquio Ramírez, llega a las seis y media de la mañana, encuentra siempre a cuatro o seis trabajadoras que esperan desde antes su llegada.
Los 49 asociados están sindicalizados, solo siete son de la administración, y además de organizar el trabajo, intentan mejorar las condiciones de trabajo. Aunque COOPTEX ha tenido remodelaciones como la del comedor, los planes inmediatamente necesarios son las reparaciones de las oficinas, el suelo, el baño y el techo.
Sobre cómo padece una Cooperativa
A la cooperativa no le faltan clientes, pero tiene muchas dificultades con la obtención de materias primas pues no cuenta con un mercado mayorista que la abastezca. En ocasiones han estado dos semanas sin trabajar por falta de material y, si bien existe la posibilidad de que en las ventas minoristas reciba el descuento de un 20 porciento, en muchos establecimientos las regulaciones son desconocidas e irrespetadas.
Se quejan también de las regulaciones que propone la Ley 305 —su libro de cabecera— en cuanto al procedimiento con el personal eventual. Según su Presidente, la resolución establece que a los tres meses de servicio en la cooperativa el trabajador debe someterse a una evaluación y de acuerdo a su desempeño, y al voto de la Asamblea, comienza a ser socio o se retira. Algo que a COOPTEX no le funciona, pues hay períodos en que no son necesarios para la producción.
Sin embargo, las mayores dificultades que tiene la Cooperativa de Producción de Confecciones Textiles de Marianao están en la falta de reconocimiento que reciben de otras empresas y de algunas instituciones, que desconocen los procedimientos correspondientes a esta forma de producción y vetan sus oportunidades de participación en el mercado.
¡Vista al frente! ¡March!
El salario, que allí se llama anticipo, se basa en tres aspectos: calidad, complejidad y cantidad del producto y de un promedio de 450 pesos ha pasado a ser de 1 500. Pero sus trabajadores saben que la cooperativa no tiene solamente un móvil económico, y ha creado una comisión para atender a los socios más necesitados, contribuye con las actividades del museo, provee a las escuelas de la comunidad de los hilos, telas y agujas necesarias para las clases de Educación Laboral, y regala retazos a la compañía de títeres.
Es COOPTEX una fuente de empleo comunitaria, pues se informa de quiénes son los vecinos con habilidades textiles del barrio, y así se prepara para cuando la producción crezca. No se conforma con compartir sus experiencias en todos los escenarios posibles (Exiquio Ramírez, su Presidente, estuvo en el último debate de la revista Temas: Cooperativas y Autogestión), sino que, próximamente aportará el uno por ciento de las utilidades mensuales a los arreglos en el territorio.

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