DARIO SANTILLAN: RECORDAMOS EL NACIMIENTO DEL MILITANTE COMPROMETIDO CON EL OTRO

 
UN LUCHADOR PIQUETERO EJEMPLO PARA MUCHOS 

Hoy, Darío Santillán cumpliría 34 años. Sus compañeros y compañeras de militancia lo recordamos, lo extrañamos, pero sobre todo continuamos su lucha y multiplicamos su ejemplo.

Hay miles de compañeros y compañeras del campo popular que no llegaron a conocer a Darío y sin embargo, ha dejado una huella en su militancia. Y es que a Darío lo asesinaron a los 21 años por ser piquetero, por pelear por sus derechos, por quedarse junto a un compañero herido mientras la policía reprimía ferozmente y acompañarlo hasta el final. Por dar el ejemplo y ser coherente.

Así fue el asesinato de Darío, pero mucho más importante fue su vida. Su rebeldía, su compromiso para impulsar a los jóvenes y conformar el espacio de juventud, su capacidad y su energía, la convicción de estar, ir y acompañar allá donde los compañeros y compañeras pidieran. Darío no estaba solo. Junto a muchos luchadores y luchadoras, fue protagonista de esa primera etapa de los Movimientos de Trabajadores Desocupados que se organizaron en plena crisis neoliberal, en donde la situación económica castigaba duramente a los sectores más humildes de nuestra población y que salieron a cortar rutas, puentes y calles para exigir trabajo.

Trabajo, dignidad y cambio social, protagonismo y democracia de base, empezar aquí y ahora lo que soñamos para la sociedad por venir. Y es que los valores del hombre y la mujer nueva, no son valores adquiridos: la pelea contra los valores que predica el sistema y que nos atraviesan a pesar nuestro es cotidiana. Es la constancia de buscar permanentemente hacer las cosas mejor, siendo coherentes entre lo que decimos y hacemos. Es la solidaridad, el compromiso, el compañerismo, el esfuerzo por mejorar, la humildad. Se trata de construir, al calor de la lucha revolucionaria, los cimientos de una sociedad nueva.
No se trata de idealizar a Darío, era un compañero como muchos otros, que peleaba por cambiar la sociedad en la que vivía. Eso que llamamos cambio social y hoy sus compañeros y compañeras llamamos socialismo desde abajo. Y en esa lucha y en ese gesto, que le costó la vida, nos dejó el ejemplo y la enseñanza: de la solidaridad, de poner el cuerpo, de luchar hasta el final. Por eso hoy, decimos nuevamente Darío Santillán, presente! Nuestra tarea, continuar su lucha, multiplicar su ejemplo.

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