100 AÑOS DEL GENOCIDIO ARMENIO

UN CRIMEN PERSISTENTE
Un siglo exigiendo justicia por el Genocidio

El 24 de abril de 2015 se conmemoran 100 años de un crimen contra la humanidad: el exterminio sistemático del pueblo armenio por parte de Turquía. Se han fijado varias posturas, por un lado las expresiones de solidaridad con las víctimas, como la del Papa Francisco, y por otro la renuencia del gobierno turco a reconocer el genocidio contra más de un millón de armenios.                                                                                

La conmemoración del genocidio armenio no solo involucra el recuerdo, sino que revela cosas que conciernen a los vivos. El estado turco sigue negándolo.Un crimen que no es reconocido como tal se puede seguir produciendo. Por eso en la Argentina están las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.Toda la Anatolía fue vaciada de sus poblaciones cristianas.  En la Primera Guerra Mundial el ejercito otomano estaba bajo el control alemán, y allí se asesinaron a todos los cristianos otomanos.  Una violencia perpetrada por el Estado, antecedente de las peores masacres de exterminio del siglo XX.El estado turco no reconoció ni reconoce este genocidio. Sin embargo luego del exterminio del pueblo armenio se borró y ocultó la memoria del mismo, se abandonó el alfabeto árabe por el latino, se cambiaron los nombres geográficos con consonancias armenias por nombres turcos, se obligó a los pocos armenios que quedaron  a convertirse al islam. Una conversión forzada para escapar de una muerte segura. Se eliminó cualquier referencia con la amenaza a la propia vida. ¿Qué es un genocidio? La Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción al Delito de Genocidio de 1948 define:
Se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional étnico, racial o religioso como tal:
a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo
e) Traslado por fuerza de niños de un grupo a otro grupo
Contra el pueblo de Armenia se aplicaron estos actos de “limpieza étnica”, para permitir el control social por parte de la raza turco-mongola.  

Armenia, su importancia para los imperios Armenia se encuentra en el sur del Cáucaso, dominado por el monte Ararat, lugar en el que según la Biblia tocó tierra el Arca de Noé luego del diluvio universal. Este país fue el primero en declarar el cristianismo como religión oficial en la segunda mitad del Siglo III. Durante mucho tiempo su territorio formó parte de una red de rutas comerciales a través del continente asiático que une el este, el sur y Asia occidental con el mundo Mediterráneo, así como el norte de África y Europa, conocida como la Ruta de la Seda. Su territorio fue conquistado por los imperios persa, griego (Alejandro Magno), romano, bizantino, ruso y otomano; así como por los árabes y los mongoles (Gengis Khan). Esto permitió un desarrollo cultural muy importante producto de la asimilación por los armenios de las distintas culturas de los ocupantes, sin perder su identidad. De allí que sean considerados “los europeos de Asia”. ¿Cuáles fueron los antecedentes del Genocidio del pueblo armenio? Los armenios vivieron sometidos al yugo del Imperio Otomano desde 1375 hasta la creación de la República en 1918. Los otomanos disputaban el control del territorio con la Rusia Zarista y los Persas. Armenia siempre luchó por alcanzar la autonomía y la independencia. A finales del siglo XIX empieza la decadencia del Imperio Otomano y la pérdida de territorios con lo cual las autoridades intentaron reforzar su presencia en Asia Menor planteando la unidad en torno a un cinturón turco-mongol. La oposición Armenia a tales propósitos y la exigencia de autonomía encabezada por los sectores de la intelectualidad, fueron reprimidas por las fuerzas imperiales de manera violenta.  En 1876 toma el poder del imperio Otomano el Sultán Abdul Hamid II. Su llegada al poder coincide con el interés creciente de Rusia en el Caucaso y su política de protección de las minorías cristianas, incluso en territorio turco. Esto llevó a la guerra ruso-turca (1877-1878). Los armenios eran acusados por el Sultán de colaborar con el Zar ruso, alentando acciones militares y de eliminación física contra los miembros de esta colectividad. El fin de la guerra ruso-turca significó un retroceso en las condiciones de vida del pueblo armenio, lo que alentó los intentos a luchar por la independencia por la vía armada. A mediados de 1895 el Sultán Hamid II ordena la aplicación de una política de terror contra la población armenia ligada a organizaciones políticas (Partido Armenagán, Federación Revolucionaria de Armenia, Partido Hunchakian y Partido Ramgavar), así como los vinculados a misiones religiosas cristianas. Aunque no hubo un plan de exterminio, la represión trajo consigo la muerte de importantes sectores de esa nación. A la grave situación interna del Imperio Otomano, se sumaba la pérdida progresiva de territorios en los Balcanes. En tales circunstancias se forma el Partido Unión y Progreso de los Jóvenes Turcos con presencia en Europa y EE.UU.; organización que habría de derrocar al Sultán el 24 de abril de 1908.

 
Fuente: Telesur, Le Monde, Producción Riachuelo

 

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