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¡NI UNA MENOS! COBERTURA FM RIACHUELO Y DOCUMENTO DE ORGANIZACIONES CONVOCANTES

[FM Riachuelo 05/06/2017] El sábado pasado (3-6) se realizó la tercera edición de la marcha #NiUnaMenos que reivindica los derechos de las mujeres, contra la violencia y los femicidios, a la vez que responsabiliza al estado por la complicidad con el sistema que avala la desigualdad de las mujeres,  junto a las minorías y diversidades sexuales, que visibilizan la necesidad del derecho a un trabajo digno y el derecho a disponer libremente de sus cuerpos. En ese contexto se movilizaron las y los trabajadorxs de la economía popular que también se hicieron presentes desde sus identidades populares.

Escuchá la Cobertura Riachuelo, con las voces de la economía popular:

Documento del acto:

[FM Riachuelo/Resumen Latinoamericano] Contra la violencia patriarcal y contra la violencia del Estado, basta de represión y criminalización; trabajo digno para todas, basta de ajuste, exclusión y endeudamiento. Basta de femicidios y travesticidios. ¡Ni Una Menos!
Las enormes movilizaciones que gestamos, que atravesaron nuestro país y el continente desde el 3 de junio de 2015, con el grito Ni una menos, fueron la voz de nuestro hartazgo: Basta, basta de violencia machista, basta de complicidad estatal para esas violencias. Reclamamos prevención y cuidado, igualdad y justicia social. La demanda al Estado, tanto al Gobierno de Mauricio Macri y la alianza Cambiemos como a los gobiernos provinciales, es clara: se trata de las políticas integrales de prevención de la violencia patriarcal y respuesta adecuada a las víctimas. Nunca pedimos el endurecimiento de las penas: tampoco menos libertades. Hablan por nosotras y dicen que queremos menos libertades sociales a cambio de una protección que nunca llega, pero esos pedidos siempre se vuelven contra el pueblo; sobre todo contra nosotras, que a la vez que nos dejan indefensas, nos criminalizan cuando queremos defendernos y nos persiguen cuando hacemos oír nuestro grito.

No nos callan. Por tercera vez marchamos un 3 de junio. Porque todos los días una mujer, una niña, una travesti, aparece muerta. El patriarcado se sostiene con esa violencia sobre nuestros cuerpos. Y no nos vamos a creer que es culpa de manifestarnos que la violencia crece, ahora más que antes, tenemos que seguir la misma huella. Tenemos que seguir ese camino que nos abrieron hasta esta plaza las luchas protagonizadas por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Ellas nos llevaron muy lejos. Con ellas fuimos parte, hace menos de un mes, del cuerpo colectivo que repudió masiva y claramente el 2×1 para los genocidas, para seguir diciendo basta a la impunidad al terrorismo de estado y sus secuelas.

Estamos en las calles, estamos resistiendo y no nos vencieron. A la crueldad femicida le oponemos feminismo y organización, la revuelta que dice ¡Basta!: Ni una víctima más. Ni una menos. Libertad, autonomía, deseo y revolución. Emancipación del patriarcado!

Traemos con nosotras las experiencias, las discusiones y los lazos que hemos construido entre todas en los Encuentros Nacionales de Mujeres y en años de organización popular en diversos ámbitos. Nos reconocemos en las luchas latinoamericanas, originarias y afrodescendientes: remarcamos el protagonismo de las mujeres en las luchas comunitarias por la vida y los territorios. Homenajeamos a las asesinadas: Bety Cariño en México (2010), Berta Cáceres en Honduras (2016), Laura Leonor Vasquez Pineda (2017) y a las -al menos- 41 niñas quemadas vivas por el Estado en Guatemala el mismo 8 de marzo, abrazamos a sus familias como abrazamos al pueblo de Brasil, que está sufriendo las consecuencias de un golpe institucional de derecha y machista.

Las demandas que exigimos al Estado el 3 de junio de 2015 siguen pendientes. Y nosotras somos cada vez más. Después del primer 3J la marea feminista no paró de crecer: el #7N en España, el #24A en México, el #1J en Brasil, el #3J2016 en Argentina, el 13 de agosto Ni Una Menos Perú, el 3 de octubre en Polonia, el 19 de octubre el primer paro de mujeres en Argentina, el #26N en Italia, la Marcha de las Mujeres en Estados Unidos el 21 de enero y el #8M con el Paro Internacional de Mujeres, que reunió a más de 50 países en todo el mundo. La marea feminista no se detiene.

Sin embargo, a nuestra marea, el Estado le responde con represión. A nuestras demandas, con manipulaciones. Quieren convertir la lucha de las mujeres en adorno cosmético de una política excluyente antes que en efectivas estrategias de cuidado de la vida. El Estado participa del pacto de complicidad machista que incluye al femicida, pero también a los agentes judiciales machistas que no creen en la palabra de la víctima, los medios de comunicación que solo nos reconocen como víctimas para su show del horror, los políticos que nos usan de excusa para quitar derechos. No sólo las demandas del 3 de junio siguen sin cumplirse. Peor: el ritmo de los femicidios y travesticidios se aceleró, no tenemos un sólo día que no esté marcado por el duelo. Y también empeoraron nuestras condiciones de vida: nos sustrajeron derechos y múltiples amenazas se ciernen sobre nosotras y sobre todxs. Hoy en la argentina, dos presas paradigmáticas, Higui, presa política del patriarcado por defenderse de sus violadores, y Milagro Sala, por protestar contra el gobierno, son demandas inclaudicables de este movimiento.

Jóvenes activistas son perseguidxs y antiguxs militantes encarceladxs. Filman asambleas de estudiantes secundarixs, hostigan a las pibas en los barrios y persiguen a mujeres que abortan. Denunciamos el plan sistemático de persecución a las feministas en toda América Latina, y en Argentina en particular. Al mismo tiempo, el Estado no busca a las jóvenes desaparecidas, supliendo la desidia con gestos, como publicar en el Boletín Oficial una recompensa por los datos sobre Araceli casi dos semanas después de que su cuerpo había aparecido. Fueron las organizaciones sociales las que buscaron a Araceli, fueron mujeres las que detuvieron a su asesino, son las militantes ahora quienes organizan el transporte por los barrios para que las pibas puedan moverse seguras. El Estado no está ausente, se presenta bajo su cara represiva y pretende usar la ley penal para resolver la conflictividad social.

En nuestros lugares de trabajo, a la amenaza siempre existente del despido se agregan las llamadas “cláusulas de productividad”, que cercenan derechos laborales. La paritaria de empleados estatales, que quita premios durante meses por una ausencia laboral, amplía la desigualdad laboral y como consecuencia empeora la brecha salarial entre hombres y mujeres. Porque sabemos que somos nosotras las que faltamos cuando hay que resolver cuestiones familiares o domésticas.

La deuda externa crece como una bola de nieve, encadenando nuestras vidas y las de nuestrxs hijxs a su pago. La deuda se paga con nuestro tiempo y nuestro esfuerzo, con la postergación de la edad jubilatoria, el aumento de intereses en los préstamos que toman los sectores populares, la pobreza creciente, el ajuste. La transferencia de recursos es parte de un mapa en que el Estado es responsable. Dicen deuda y nosotras escuchamos que vienen por los pedazos de nuestro cuerpo.

La Educación Sexual integral, llave para construir una educación no patriarcal y prevenir que los noviazgos, por ejemplo, sean el comienzo de vidas signadas por la violencia, es desfinanciada y su aplicación dilatada. A lo largo de todos los años del secundario, pibes y pibas reciben en promedio sólo 2 horas de Educación Sexual Integral.

Mientras, más mujeres son denunciadas por abortar. El año pasado obtuvimos una victoria que celebramos también en esta plaza, cuando el movimiento de mujeres logró la liberación de Belén, criminalizada por un aborto espontáneo. Desde esa victoria avanzamos y no nos detenemos hasta que nuestra democracia contemple el derecho aborto en condiciones dignas. Debemos estar alertas ante una ofensiva represiva que niega nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, deseos y maternidades. Así como el feminismo avanza en toda América Latina, también intentan avanzar quienes nos denuncian como difusoras de la llamada “ideología de género”: son los sectores conservadores que tejen acuerdos con los Estados y las corporaciones, para detener a nuestros feminismos y quitarnos derechos.

Nos quieren quietas, mudas, disciplinadas. Por eso los femicidas y las patotas salen de caza y la policía de razzia después de las marchas. Pero Ni Una Menos es grito y abrazo común que hace temblar cada uno de los espacios de nuestras vidas y desborda en las calles. Juntas y para nosotras nos hacemos poderosas. Por eso hoy volvemos a decir ¡Basta!

Por todo esto, venimos a esta plaza a reclamar.
1. VIOLENCIAS
#BASTA DE FEMICIDIOS Y TRAVESTICIDIOS
– Basta de femicidios y travesticidios: el machismo, la misoginia, el odio hacia las lesbianas, las travestis, las bisexuales y las trans matan.

– Justicia por Diana Sacayán! Pepa Gaitán y Lohana Berkins, presentes!

– Justicia por Araceli, Micaela, Melina, Camila, justicia para todas las que hoy no pueden gritar. Basta de persecusión a Melody, sobreviviente perseguida por el poder judicial de San Martín. Justicia también por Paulina Lebbos: exigimos que se inicie el juicio oral, basta de impunidad para los hijos del poder. Justicia por Camila Cabrera.

-Exigimos que se reglamente y se cumpla la ley de Patrocinio jurídico gratuito para mujeres victimizadas por la violencia machista.

– Contra la violencia obstétrica: exigimos el no desmantelamiento de la Maternidad Carlotto y el cumplimiento efectivo de la ley de parto humanizado en todos los establecimientos de salud. Nosotras elegimos cuándo, cómo, dónde y con quién parir.

– Repudiamos que las mujeres seamos encarceladas por delitos menores que criminalizan formas de supervivencia, mientras los crímenes de las corporaciones y el narcotráfico quedan impunes porque benefician al capital.

-Repudiamos la reforma por decreto de la ley de migraciones que no sólo vulnera derechos y estigmatiza, sino que busca dividirnos violentando nuestros históricos lazos de hermandad. Exigimos la anulación del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2017 y la eliminación del Centro de Detención Migrante.

-Nos pronunciamos contra la violencia simbólica que ejercen los medios de comunicación, la cristalización de los estereotipos de género, la estigmatización de nuestras decisiones, la invisibilización de nuestras luchas. ¡No somos adornos! Queremos más voces feministas en todos los debates políticos, económicos, sociales, culturales, somos productoras de sentidos y luchas en todos los ámbitos ¡Dejen de hablar por nosotras!

-Contra el despojo violento de tierras de comunidades indígenas y campesinas, contra el extractivismo, contra la intoxicación por agrotóxicos que nos envenena y nos mata. Por la defensa de las semillas y la diversidad de nuestros recursos naturales.

-Contra el racismo, la discriminación y xenofobia hacia las mujeres negras afrodescendientes y afroindígenas. Y por el buen vivir de nosotras y nuestras comunidades.

-Exigimos políticas de género que tengan presente las discapacidades. Porque la nueva ley de discapacidad quita derechos y carece de perspectiva de género.

-Denunciamos la violencia económica que empobrece principalmente a las mujeres y decimos que ésta también es violencia de género. Son violencia de género, además, los recortes a las jubilaciones y los medicamentos para las personas mayores. Las mujeres vivimos más pero en peores condiciones y el Estado nos desampara.

-Basta de esterilizaciones, mutilaciones y torturas sobre nuestros cuerpos en todo el mundo.

-Nos pronunciamos contra la complicidad de operadores de la justicia a la hora de investigar el abuso sexual a niños y niñas: basta de justicia patriarcal! el supuesto Síndrome de Alienación Parental no existe, es discriminatorio y no permite el acceso a la justicia.
#BASTA DE TRATA

-Reclamamos el desmantelamiento de las redes de trata y el procesamiento de todos los actores del delito, desde los proxenetas a funcionarios; la reparación integral de los daños físicos, psicológicos y económicos ocasionados a las víctimas y a sus familiares para su completa reinserción social; que se provean patrocinio jurídico gratuito para llevar adelante las causas; la creación de un centro nacional único de registro de huellas dactilares de entierros de NN para la identificación de los cuerpos; la elevación a jerarquía constitucional del Convenio Internacional contra la Trata y la Explotación de la Prostitución ajena, aprobado por la ONU en 1949.
#ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO

-Sin aborto legal, seguro y gratuito no hay Ni Una Menos

El aborto clandestino es femicidio en manos del Estado. Es una problemática de salud pública que es la principal causa de muerte de mujeres gestantes.

-Denunciamos pública e internacionalmente a El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana, Haití y Surinam como Estados femicidas; ya que al ser los únicos 6 países en América Latina con prohibición absoluta del aborto, son responsables de las muertes y graves violaciones al derecho a la salud de cientos de niñas y mujeres en sus territorios.

-Desde 1921 existen supuestos de aborto legal en nuestro país. La Corte Suprema de Justicia de la Nación tuvo que recordarlo hace 5 años, sin embargo historias como las de Juana, la niña Wichi violentada sexualmente en Salta, a quien le negaron el derecho al aborto, le ponen cuerpo a la revictimización y nos muestran que siguen atrasando un siglo.

Porque mientras el Estado nos da la espalda y niega el reconocimiento de nuestras soberanías, la urgencia nos encuentra haciendo lo que éste debería, militando por conquistar derecho(s), por saldar esta violenta deuda que las democracias en la región tienen con las mujeres y con toda persona con capacidad de gestar. Nos encuentra disputando sentido. Y aquí no podemos dejar de hablar de “Belén”, criminalizada en Tucumán por asistir a un hospital con un aborto espontáneo en curso y privada ilegítimamente de su libertad por casi tres años. Hoy, libre y absuelta gracias a la lucha feminista.

La misma que llevó a que hoy celebremos que la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, logró la incorporación de la primera materia en una universidad pública. “El aborto como problema de salud” se dictará en la Universidad Nacional de Rosario. A la vez decimos que no permitiremos la persecución judicial a médicas y médicos que cumplan con la ley y garanticen el derecho humano a la salud.

Gritamos una vez más ¡aborto legal, seguro y gratuito! No queremos más #NiMuertasNiPresas. Exigimos que el Congreso de la Nación debata y apruebe el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, redactado y presentado por sexta vez en 2016 por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

La presencia de los pañuelos verdes en la calle nos muestran que la voluntad popular no niega derechos. Por eso hoy cantamos que “las feministas caminamos para adelante y el Congreso camina para atrás”. Por eso seguiremos luchando, cuando tocan a una, y exigiendo, para todas: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.
#BASTA DE VIOLENCIA A LAS CUERPAS DISIDENTES

-Reclamamos la implementación plena de la ley de identidad de género: acceso real al derecho a la salud integral, a las rectificaciones registrales expeditas, al respeto a la propia identidad.

-Por la protección de las infancias trans para una vida libre de violencias, de patologización, de acoso en las escuelas y los centros de salud.

-Por la integridad y el respeto de los cuerpos intersex, le decimos ¡no! a las cirugías compulsivas que buscan una normalidad que es sólo opresión y represión.

-Exigimos la aprobación de la Ley integral Trans que contempla la reparación histórica de las compañeras trans-travestis perseguidas, criminalizadas y torturadas por el Estado a través de los códigos contravencionales, herederos de los edictos policiales de la Dictadura, que siguen vigentes en 18 provincias.

-Queremos que nuestros deseos vitales estén presentes en las escuelas, en los barrios, en las fábricas, en las plazas, las oficinas y todos lados. Queremos representación en los libros de texto y en los medios de comunicación. Somos mujeres, somos lesbianas, travestis, trans y bisexuales. No hay una sola forma de ser llamada en femenino. La heterosexualidad obligatoria también es violencia.
#SEPARACION DEL ESTADO Y LA IGLESIA

– Somos un movimiento anti-clerical y exigimos el cese de subsidios a la Iglesia Católica y la educación religiosa, que este año totalizan 32.000 millones.

– Repudiamos la intervención de la Iglesia Católica y de todas las iglesias evangelistas sobre nuestros cuerpos.
2. CRIMINALIZACIÓN Y REPRESIÓN
#EL ESTADO Y LOS GOBIERNOS SON RESPONSABLES

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