A 15 AÑOS DE LOS ASESINATOS DE DARIO SANTILLAN Y MAXILIANO KOSTEKI

Reproducimos y adherimos al comunicado:

Documento Jornada 25 de Junio.
 
A 15 años de la Masacre de Avellaneda 
15 años de Impunidad,  Injusticia y  Complicidades 
15 años de Lucha, Organización y Rebeldía 
Cárcel a los Responsables Políticos de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki 
Hoy 25 de Junio, a pocas horas de cumplirse un nuevo aniversario de la represión ordenada por el ex presidente Eduardo Duhalde, y que le arrancara la vida a nuestros compañeros Darío y Maxi, nos reunimos para reivindicarlos por su militancia, por el ejemplo que nos dejaron y por la rebeldía que entregaron al pueblo, pero sobre todo a las nuevas generaciones de jóvenes que inspirados en sus luchas, han levantado sus banderas como signo de identidad popular.
Hace 15 años que luchamos por Justicia. En este tiempo hemos logrado condenar a cadena perpetua a los asesinos materiales. El ex comisario de la bonaerense Alfredo Fanchiotti y el ex cabo de la misma fuerza Alejandro Acosta, hoy están presos por ser los asesinos directos. También los policías Carlos Jesús Quevedo, Mario Héctor de la Fuente, Félix Osvaldo Vega, Gastón Sierra, Lorenzo Colman y Francisco Celestino Robledo fueron sentenciados a condenas menores.
Todas estas condenas no se deben a la benevolencia del sistema judicial. Sabemos que las condenas conseguidas a los autores materiales de la Masacre de Avellaneda se lograron gracias a la enorme movilización de nuestro pueblo. Movilizaciones, escraches, acampes, comunicados de denuncia empujaron a la justicia a que en este caso no mire hacia otro lado, como sí lo hace en la mayoría de las veces en donde se debe juzgar a los poderosos.
Otro logro de la lucha popular durante estos años significa el cambio de nombre a la estación. Haber logrado dicho cambio de nombre nos permite estar hoy aquí, en la Estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Reemplazamos el nombre de Avellaneda, un político que ordenó el exterminio de nuestros hermanos y hermanas originarias de la Patagonia, por el nombre de dos símbolos de la lucha contra este sistema opresor: Darío y Maxi. Esto nos permite hoy seguir desarrollando los sueños de estos y de miles de compas, teniendo una estación que es propiamente una Es-Cultura Popular, un lugar de encuentro donde el arte y el trabajo se potencian en el camino del Cambio Social.
En ese largo camino hacia el cambio social nos topamos con aquella jornada del 26 de junio de 2002. Ese día el Gobierno Nacional y el de la Provincia de Buenos Aires a cargo de Felipe Solá, llevaron a cabo un plan cuyo objetivo era disciplinar a las organizaciones populares que luchábamos por trabajo y dignidad.
Por eso hirieron también con balas de plomo a más de cuarenta compañeros y compañeras, y cientos de los nuestros fueron perseguidos como si fuese una cacería para ser luego detenidos y torturados en las comisarías de la zona. Esa era la respuesta del gobierno de Duhalde y Solá a la tremenda crisis económica que ellos mismos, junto a otros de su calaña, habían provocado.
A seis meses del estallido social del 19 y 20 de Diciembre del 2001, donde el pueblo terminó con el mal gobierno de De la Rúa y Cavallo, fue que Duhalde pretendió emitir una señal a los organismos internacionales de crédito. Intentó mostrar al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, que con mano dura podía enderezar el timón del barco que se hundía. Sin embargo, la represión y las muertes se convirtieron en su propio castigo. Tuvo que adelantar las elecciones y renunciar a postularse a la presidencia.
Hoy tras 15 años volvemos a denunciar que aquel 26 de junio hubo una responsabilidad sistemática del Estado y de sus Instituciones en la represión. La crisis del modelo neoliberal que impuso el menemismo desembocó la formación de un ejército de por lo menos cinco millones de desocupados en todo el país. Las respuestas de los distintos gobiernos fue reprimir y asesinar. Víctor Choque trabajador asesinado en 1995 en Tierra del Fuego durante una movilización de despedidos y Teresa Rodríguez en Cutral-Có en 1997, ambos durante el gobierno de Carlos Menem.
El comienzo del gobierno de Fernando De la Rúa tuvo su bautismo de sangre en el año 1999 sobre el Puente General Belgrano que unen las provincias de Corrientes y Chaco. Ahí Federico Escobar y Mauro Ojeda caían por las balas de la gendarmería de la Alianza. En el 2000 los cortes de la ruta 34 en General Mosconi y Tartagal, en la provincia de Salta, se llevaron las vidas de Carlos Santillán, José Oscar Barrios y la de Aníbal Verón.
En 2001 el gobierno del radical De La Rúa deja más de treinta muertos en las calles y unos meses después el Gobierno de Duhalde planifica y ejecuta un operativo conjunto de todas las fuerzas de seguridad de la nación y la provincia de buenos aires, coordinados desde el poder ejecutivo para asesinar en el puente Pueyrredón.
Ya en la época kirchnerista, los asesinatos de Carlos Fuentealba y Mariano Ferreyra, Luciano Arruga y la desaparición de Julio López, marcan una clara responsabilidad del Estado al momento de acallar las voces que protestan y resisten, planteando un cambio de fondo al saqueo del que es víctima nuestro pueblo y la nación.
Claro que todo este escenario no hizo más que empeorar drásticamente con la asunción de Cambiemos a la presidencia, al mismo tiempo que en los gobiernos de varias provincias. El clima de represión institucional que se vive desde la asunción de Mauricio Macri nos recuerda a las peores épocas de nuestro país. Por un lado gran parte del gabinete presidencial repite las consignas negacionistas del terrorismo de Estado: Macri, Garavano, Avruj, Lopérfido y Gómez Centurión son algunos de quienes han dudado de la cifra de desaparecidos y desaparecidas, relativizado el terrorismo de Estado, y vuelto a poner en escena la decadente teoría de los dos demonios.
Pero no solamente respecto del pasado este gobierno profundizó el rol impune del Estado. En un marco de despidos, ajuste, tarifazos, rebajas salariales, reducción de fondos para educación,  salud y protección social, las escenas de la policía ingresando recurrentemente a instituciones educativas públicas como ocurrió en colegios de La Matanza, Banfield, Berisso y la Capital Federal y Universidades; la represión dentro de comedores barriales; la toma de asistencias a docentes bonaerenses en huelga por parte de uniformados, así como la represión y encarcelamientos en Tierra del Fuego, Santa Cruz, Mendoza, Formosa, Jujuy etc. representan la persecución y la puesta del Estado al servicio pleno de la represión y el hostigamiento al campo popular.
En este preocupante contexto, los medios vuelven a agitar los fantasmas del 26 de junio. La figura de Darío y Maxi es un emblema de la represión del mal gobierno, y de un Estado al servicio de los poderosos. A 15 años de la masacre de Avellaneda, resulta alarmante que recrudezca un discurso de mano dura, que a la protesta social sólo quiere contestarle con palos, gases y represión.
Es por todo ello que repudiamos profundamente al gobierno de Mauricio Macri, que intenta llevar adelante un plan político, económico y cultural al servicio del  imperialismo y sus multinacionales. Sin dudas es  más neoliberalismo que sufrimos en nuestra historia, con medidas que solo benefician a los ricos y avasallando los derechos de los sectores populares.
Ante todo este escenario, seguiremos respondiendo de la misma manera: con más y mejor organización popular.  Los y las que estamos acá somos laburantes, somos familias de los barrios, estudiantes, somos mujeres, somos organizaciones políticas y sociales. Y estamos creando día a día Poder Popular.
Seguimos luchando para organizar al pueblo, generando trabajo, luchando por Viviendas dignas, para que a nadie le falte la comida, en contra de la trata de personas, de la violencia machista y patriarcal hacia las mujeres y para terminar con estos gobiernos corruptos y asesinos.
Es por todo esto que hoy, tras 15 años, y desde nuestra histórica estación Darío y Maxi decimos:
Cárcel a los Responsables Políticos de la Masacre de Avellaneda.
Por el avance del Juicio en la Justicia Federal para que se condene a los autores intelectuales.
NO a la represión de la protesta social y las luchas populares
Protestar es un derecho!
26 de junio: represión estatal NUNCA MAS
 
ADHESIONES DOCUMENTO: adhesiones26dejunio@gmail.com

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