Marcelo Montenegro: absolvieron a los policías que lo mataron

[ *Por Colectivo de Medios de Comunicación Popular 23/05/2018 ] Ayer se conoció el veredicto en el juicio por el asesinato de Marcelo Montenegro en Julio del 2012. Emmanuel Alejandro Díaz, Mario Nicolás Medina y Diego Marcelo Calderón, los tres integrantes de la fuerza policial, fueron absueltos por el Tribunal Oral y Criminal N° 30 integrado por los jueces Luis María Rizzi, Marcela Mónica Rodríguez y Guillermo Enrique Friele. 

No fue fácil llegar al juicio por el asesinato de Marcelo Montenegro. En la madrugada del sábado 7 de julio de 2012, el “Pela” iba junto a Alejandro Nahuel Maturano en un Twingo denunciado como robado. La policía los persiguió, les disparó, y uno de esos disparos entró por atrás en el asiento del acompañante en el que iba Marcelo, y le causó la muerte. El auto chocó en Piedrabuena y Saraza, en el barrio de Lugano.
Los tres policías imputados fueron sobreseídos tres veces, y sólo la tercera vez que se apeló se logró llegar al juicio oral. Ayer se selló la impunidad en primera instancia, con el veredicto que absolvió a Emmanuel Alejandro Díaz, Mario Nicolás Medina y Diego Marcelo Calderón. Los/a abogados/a de la querella, Federico Paruolo, Nahuel Berguier y Gabriela Carpineti (de la Asociación Miguel Bru) habían solicitado la pena de cadena perpetua para los tres integrantes de la fuerza policial, mientras que la fiscal Graciela Gils Carbó, que trabajó constantemente acompañada por la PROCUVIN, acompañó el pedido de perpetua para Emmanuel Alejandro Díaz y Diego Marcelo Calderón, y solicitó una pena menor para quien conducía el móvil policial, Mario Nicolás Medina.
Cabe destacar que durante las audiencias que se desarrollaron en los Tribunales de la calle Paraguay 1500, los testigos fueron todos, excepto uno, policías. La excepción al uniforme policial fue Alejandro Nahuel Maturano, que manejaba esa noche el coche en el que iba con Marcelo Montenegro. La declaración de Maturano no se tomó en cuenta porque firmó un juicio abreviado, donde reconoció que él y Marcelo Montenegro llevaban un arma en el auto. Para este Poder Judicial eso alcanza para no considerar aspecto alguno de su declaración, a pesar de haberlo citado, y de que su declaración fue realizada delante de los policías imputados, mientras continúa privado de su libertad.
No importa si los juicios abreviados son utilizados para extorsionar a los pibes, para que reconozcan cosas que no hicieron a cambio de recuperar en menos tiempo lo más preciado que tienen: su libertad. No importa si las victimas/victimarios (para el Poder Judicial) no tienen acceso a una defensa real, que les informe, consulte, explique, o que garantice el acceso a una legítima defensa.
En definitiva, con una declaración que no se tuvo en cuenta, el resto de los testimonios que quedaron en pie durante las audiencias del juicio fueron de integrantes de las fuerzas policiales.
Por lo que pudimos reconstruir (aún sin los fundamentos que estarán el 30 de mayo), Mario Nicolás Medina, quien manejaba el patrullero que perseguía el auto en el que iba Marcelo “El Pela” Montenegro, fue absuelto por unanimidad. Los otros dos, Emmanuel Alejandro Díaz y Diego Marcelo Calderón también fueron absueltos, a pesar de estar probado que de sus armas reglamentarias salieron 2 y 3 disparos. En sus casos el fallo fue dividido. Para absolverlos en este caso, los jueces, o bien justificaron el accionar de los efectivos policiales, haciendo lugar una vez más a la versión policial que sostiene respondían a un enfrentamiento, o bien les otorgaron el “beneficio de la duda” ya que durante el juicio oral no se logró probar de cuál de las dos armas (si de la Díaz o la de Calderón) salió el proyectil que mató a Marcelo Montenegro.
Federico Paruolo, abogado de la querella, expresó al conocer el veredicto que “no esperamos esa resolución porque consideramos que las pruebas eran claras. Pero tenemos que esperar los fundamentos para hacer una crítica seria”

Un nuevo dolor
Rosa Montenegro, la mamá de Marcelo, no esperaba que la justicia le vuelva a fallar. “Nosotros no lo esperábamos, ya tenían todo planeado, apenas entramos no hablaron nada, nos hicieron esperar dos horas, cuando nos volvieron a llamar de nuevo y ni mí abogado estuvo presente”.
Rosa cree en Dios, y más de una vez nos dijo que ese Dios iba a tocar a los jueces para hacer justicia. Pero no. Ayer se encontró una vez más con la espera, esa que apuesta al desgaste y al cansancio. Esa espera por la que la citan a las 9:30 para dar el veredicto cerca de las 13:00. Esta espera que termina por absolver a los tres policías implicados, con un poder judicial que anoticia “devolverá las pertenencias” del Pela, pero también a los policías imputados, ahora absueltos. Sus pertenencias son sus armas, con las que seguramente volverán a las calles. Las de Marcelo, un anillo.


Rosa dice, no sin quebrarse entre la tristeza y la impotencia, que está decidida a seguir hasta lo último. Su compañera, Rosa Bru, la apuntala: “es lo mismo que les den el arma y les digan salgan a matar, la vida de un pibe no vale nada. Esta absolución se da en este contexto de avanzada represiva sobre los sectores populares y de retroceso en el respeto a los Derechos Humanos de parte del gobierno”.
“Desde la Asociación Miguel Bru vamos a apelar, y más temprano que tarde se hará justicia por el asesinato de Marcelo”, concluyó Rosa. Ayer, ante este nuevo atropello a las familias de barrios populares que ven morir a sus hijas e hijos en manos de las fuerzas represivas, y que ni siquiera consiguen justicia luego, volvemos a gritar: ¡Ni un pibe ni una piba menos!
*FM La Caterva, FM Riachuelo, Radio Gráfica, La Retaguardia, Agencia Paco Urondo, Sur Capitalino

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