INAUGURACIÓN DE LA CASA POPULAR DE LOS EQUIPOS DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS

[FM Riachuelo 22/05/2019] Este mediodía, en la localidad de Piñeyro de la Ciudad de Avellaneda, se inauguró la Casa Popular de los Equipos de Estudios Estratégicos. La iniciativa, impulsada por la Organización Social y Política Los Pibes, tiene la finalidad de propiciar un ámbito de discusión y de formación para una militancia comprometida con encarar las transformaciones profundas que este mundo en crisis requiere.

Unos 50 compañeros y compañeras que conversaban y mateaban, un poco en la vereda, un poco en la calle, hicieron lugar cuando arrimó un remis conocido del barrio. No viajaba ningún panelista, ni invitado especial: llegaba la olla de guiso que los organizadores querían convidar a los presentes y a los vecinos.

“Queríamos empezar esto con un gesto de la solidaridad y generosidad de los que acostumbramos en la organización popular: compartiendo la comida, compartiendo la olla con los vecinos y los compañeros”, con esta explicación, tras el almuerzo, arrancó la asamblea donde los convocantes explicaron la necesidad de generar un espacio para el debate y la formación de “los temas estratégicos para la lucha de nuestro Pueblo”.

Tampoco fue caprichosa la fecha elegida para la inauguración, y apenas comenzado el intercambio uno de los presentes se encargó de ponerle Historia al asunto: “estamos arrancando la Semana de Mayo, en este día hace 209 años, comenzaba el clamor del cabildo abierto… que no era otra cosa que lo que hoy llamamos una asamblea”.

El debate que contó con la presencia de Lito Borello, Coordinador Nacional de la Organización Los Pibes y Secretario de Derechos Humanos de la CTEP, y la militancia de distintas iniciativas vinculadas a Los Pibes, como Comunidad Pacheco, la Casa Popular el Patio, los Recicladores de la Boca, la Casa Popular el Fogón de Avellaneda, y el Paseo de la Economía Popular Martín Cisneros, entre otros, no eludió la relfexión sobre el momento político y la profunda crisis social que se vive en los barrios: “Sin poder popular, no hay poder constituido que pueda ir contra el poder fáctico. No va a alcanzar estar en la Rosada o en los parlamentos para que el poder nos deje conquistar el mundo nuevo que necesitamos, para que los pibes y las pibas puedan tener un futuro”, reflexionó algún compañero.

Con motivo de la actividad, la militancia de la Organización Los Pibes aprovechó la oportunidad y dio cierre al encuentro presentando un documento político alusivo de la fecha patria del 25 de mayo, día en que también se celebrará el 23 aniversario de Los Pibes.

A continuación el documento completo:

A 209 Años del nacimiento de la Patria y 23 del nacimiento de nuestra Organización Los Pibes.

ORGANIZARNOS PARA LIBRAR NUEVAS BATALLAS

Hace 209 años nacía nuestra Patria, en revolución, para librarse de las cadenas coloniales que los imperios de entonces imponían para disputarse los territorios y las riquezas de Nuestramérica.

Hace 23 años nuestra organización “nacía para desaparecer”. Nacía como merendero y comedor para alimentar, nutrir y recuperar la fuerza popular necesaria para resistir la violencia del hambre, la miseria y la exclusión. Nos organizamos para conquistar la justicia social que hiciera desaparecer las causas de la urgencia: cortamos rutas para abrir nuevos caminos y volver a “ser”. Fuimos parte del torrente de resistencia anti-neoliberal que brotó en todos los barrios y pueblos del continente. Como los ejércitos de indios e indias, gauchos, negros y criollos hace dos siglos, nuevamente los nadies y los descamisados en los albores de este siglo, los desocupados, los precarizados, los trabajadores de la Economía Popular, parimos otra posibilidad histórica de emancipación y dignidad para los Pueblos de Nuestramérica.

Para saber a qué nos enfrentábamos fue necesario conocer y analizar la situación internacional tanto como la regional y la local. El capitalismo y su soporte ideológico-cultural liberal se encuentran después de más de 300 años de expansión descontrolada en su fase final. Esa es la singularidad de esta época, a diferencia de otros momentos de desamparo de nuestro pueblo. Atravesamos como nunca antes un tiempo de crisis civilizatoria, integral (tal como lo refiere el Papa Francisco) y multidimensional (así definida por el último encuentro de movimientos populares en Caracas).

Hoy enfrentamos una brutal contraofensiva neoconservadora. El actual modelo productivo, instalado a sangre y fuego por las dictaduras cívico militares en Latinoamérica, se basa en la concentración extrema de la riqueza, la extracción de recursos naturales hasta agotar el planeta, la carrera tecnológica centrada en la ganancia y en la destrucción del trabajo asalariado y la fabulosa generación de riqueza a partir de la liberación de las finanzas. Las potencias imperialistas, atravesadas por la crisis social y ambiental del capitalismo, pretenden dirimir sus contradicciones sobre la muerte y el exterminio de trabajadores que ya no necesitan, y la recolonización de nuestra región para seguir saqueando las riquezas que sostienen los privilegios de un ínfimo puñado de poderosos a nivel mundial.

En nuestro país, nuestros enemigos imaginan una Argentina con 15 millones de habitantes, donde 30 millones de trabajadores y trabajadoras sobran. Mediante la exclusión, la miseria planificada, la violentizacion cotidiana de la vida y la economía del delito y el narcotráfico, construyen día a día el mecanismo para exterminarnos.

En este contexto, en el que nuestras organizaciones populares se encuentran dedicadas a pleno a dar de comer, luchando por la alimentación, la salud, la educación, la vivienda y el trabajo, tropezamos con la agenda electoral. Sin dudas hay que alcanzar un objetivo importante para la lucha popular: hay que sacar a Macri y su programa de ajuste y entrega a toda costa. Pero más allá de la aritmética electoral, también es importante señalar que el contexto de contraofensiva recolonizadora no se dirime únicamente en una contienda electoral, sino en la construcción de un poder popular que logre imponer un programa que resuelva los problemas estructurales de nuestra Patria. Y esa situación no se conseguirá como en otros tiempos con la conquista del poder institucional. La característica central de los nuevos tiempos es la distancia que hay entre el poder fáctico, léase poder económico-financiero, bélico y cultural hegemónico y las instancias de gobierno institucionales. Ninguna alternativa institucional puede sostenerse en este contexto sin encarar las transformaciones estructurales que necesita la construcción de un nuevo mundo posible: una democracia con protagonismo real del sujeto histórico de la transformación, el movimiento unido de trabajadorxs formales, desocupadxs y de la economía popular; una reforma agraria integral y popular según se discutió semanas atrás en Ferro con más de 2000 delegados de organizaciones campesinas de todo el continente; el reconocimiento y el impulso a la tarea de los “Poetas sociales”, los trabajadores de la Economía Popular que hace 30 años desde los barrios construyen vida y resistencia frente a la exclusión y la precarización de la vida; por último, comprender que estas batallas no se dirimen por sí mismas en ninguna de las “patrias chicas” sino en el marco de una resistencia continental que debe afirmarse en una genuina “diplomacia de los Pueblos” impermeable a los vaivenes institucionales de los gobiernos.

En estos años los Pueblos de Nuestramérica dan cotidianamente infinitas demostraciones de vitalidad, de resistencia y de creatividad para inventar las formas organizar un nuevo mundo posible, en armonía con la Pachamama y donde quepan todos los mundos, al decir de los zapatistas.

Por eso este 25 de mayo, ratificamos la decisión de estar junto a nuestro Pueblo que, a pesar del sufrimiento, resiste, se organiza y pelea. Porque somos parte de ese pueblo, de sus luchas y de sus desafíos para la construcción urgente e indispensable de un nuevo mundo.

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