“QUEREMOS PARA NUESTRXS PIBES TRABAJO Y EDUCACIÓN”. ENTREVISTA A MADRES EN LUCHA

[FM Riachuelo 19/07/2019] Al cumplirse diez años del asesinato del Kiki Lezcano y a poco más de un mes de la fecha de juicio oral que busca Justicia para Lucas Cabello, la producción del programa “Cazadores de Zonceras” (martes de 20 a 22 horas) esta vez viajó con sus micrófonos algunas cuadras nomás, hasta el “Merendero Madres en Lucha contra la Violencia Institucional” de nuestro querido barrio de La Boca. Allí compartimos, más que una entrevista, una cálida y acogedora conversación con Roxana Cainzos, mamá de Nehuén Rodríguez, Carolina Vila, mamá de Lucas Cabello, Belén Sandoval, hermana de Juan Pablo Kucok y Angélica Urquiza, mamá de Kiki Lezcano; todas ellas referentes de la lucha para lograr justicia para sus pibxs, víctimas de la represión y la impunidad policial.

Durante el programa fuimos intercambiando ideas sobre por qué el poder asesina a nuestros pibxs y cómo el hecho de encontrarse en la lucha con tantas madres de otros casos similares representa que estas violentas  situaciones se reiteran en muchos lugares.

Al respecto Roxana  Cainzos reflexionó: “Nosotros creemos que en gobiernos neo liberales como este la policía está más difícil, la mano dura se ha implementado como algo naturalizado, sobre todo en barrios más pobres donde los pibxs son una molestia para el estado y los quieren desaparecer, como la doctrina Chocobar que asesinó a Juan Pablo, logró dividir a la sociedad y consiguieron desatar la mano de las mal llamadas fuerzas de seguridad”

CZ :  -¿Por qué creen que molestan los pibxs? Hay un “sistema” que los mata?

Belén Sandoval:Creo que es porque a los pibxs los excluyen, haciéndolos pasar hambre, no dándoles educación, si el pibe ve miseria en su casa, no es contenido, cierran los espacios de las organizaciones que trabajan para sacarlos de la calle, eso hace que luego los saquen a robar”. En realidad salen a recuperar lo que se les robó, el estudio, la capacidad de estudiar, de trabajar, en realidad equivocados, pero salen a recuperar eso”

Angélica Urquiza: “Esto pasó con Kiki , a él le gustaba entrenar, y  cuando entró en las inferiores acá en Casa Amarilla había que dejarlo todo el día, porque no teníamos ni para darle para comer y viajar, porque vivimos lejos, él no tuvo oportunidad, no se pudo quedar.  Entonces yo me pregunté si sabemos que en muchos casos son chicxs humildes, porqué entonces había tantos chicos de 16 años asesinados. Ellos sabiendo de la necesidad de estos pibes se abusan, porque están queriendo salir de un sistema y no encuentran la salida, entonces ellos los usan para robar para ellos”.

 CZ: – Conocemos el trabajo del “Merendero Madres en Lucha” y el de “La Casita de Lugano” también. En cada una de esas experiencias se ve cual es la forma que encuentran de recuperar los sueños, una vida posible para los pibxs y que salga de este sistema en el que estamos viviendo. Actualmente hay mucha campaña político electoral, pero muy poco se habla de cómo resolver estos problemas y lograr el futuro y la oportunidad para esos pibxs. Ustedes ¿qué piensan que hay que hacer?

Angélica Urquiza: “Lo primero es tener el plato de comida diario para luego poder tener educación, vivienda digna y un trabajo. Todas sabemos que por necesidad salimos a trabajar, al tener un trabajo vos recuperas la dignidad, que hoy no tenemos, y quienes lo consiguen soportan ser maltratados, les quitan la mitad del sueldo porque imponen un “presentismo” que es mentira. Creo que la base de todo es una vivienda justa, educación y trabajo digno.  Nos pasa que en el barrio no está esa posibilidad, por eso pensamos en convertirnos en “padrinos”, para cargarle la sube, poder pagarle un sándwich, los que estamos acá podemos convertirnos en eso, “los padrinos”, y les decimos:  para que tu mami sepa que está la comida diaria, por eso en La Casita lo damos”

Roxana  Cainzos: “Así es, como nosotrxs cantamos en las marchas: “No queremos represión ni mano dura queremos para nuestrxs pibes trabajo y educación”, porque esa es la forma de sacarlos adelante”.

Carolina Vila: “La respuesta es desde la lucha. Desde nuestro humilde lugar del merendero con actividades y juegos logramos que no estén tanto en la calle, son cosas sencillas las que se necesitan”.

CZ: Es claro lo que hay que hacer pero no sucede, ¿por qué creen que no son ustedes u otras como ustedes quienes están en la cartelería de la campaña electoral? 

Roxana Cainzos: “Nosotrxs creemos que ayudar es desde abajo, dar contención y concientizar sobre los derechos, escuchar la problemática de lxs vecinxs y ver cómo ayudarlos. A los políticos como vemos en la campaña no les interesa hablar de trabajo,  de educación, sólo hablan de trabajo precario en empresas multinacionales donde les lavan la cabeza. Por eso nosotrxs hacemos talleres para que se sientan incluidos y para lograr después un oficio y salir adelante”.  

Angélica Urquiza: “Eso propondríamos nosotrxs, capacidad no nos falta para estar, no hace falta ser político para saber, estamos ahí en el barrio sabemos las necesidades, pero no somos chantas, no vendemos humo, tenemos que parar la olla y después de laburar, atender el merendero y a nuestra familia, capacidad nos sobra, pero no somos caretas como los políticos”.

CZ: ¿Cómo es el sistema de justicia que imaginan para que sea realmente justo?

Roxana Cainzos: “En principio de la justicia lo que sabemos lo aprendimos reclamando, es lo que siempre pedimos “voy a tratar de hacer justicia por mi hijo” hasta que caminas por los pasillos y te das cuenta que no la hay, que peleas por algo que está arreglado, fiscales y jueces, como en mi caso, de la época del proceso. Justicia no existe pero vamos conociendo gente,  espacios y organizaciones que nos acompañan, y logramos Justicia Social y ahí sabemos que nuestros hijos van a ser bandera para todos los reclamos de todos nuestrxs pibxs en peligro, a los que les arman causas, los que sufren abusos, ahí te das cuenta que por ese lado podes ayudar, pelear por los derechos humanos y los de nuestros hijos”

Entrevista de C.Z

Angélica Urquiza: “A mí me pasó no saber que estaba asesinado, que lo enterraron como NN. Lo primero que me surge es querer saber la verdad y lo que me decían no era verdad. Hasta que vi el video de la tortura de Kiki, cuando supe esa verdad, no la de ellos, sino de lo que había sucedido, como mamá dije: esto no está bien, acá pasó algo.

“Era simple de saber que si había cometido un ilícito solo tenían que llamar a los padres y no ponerse a filmar a un chico de 17 años. Ahí decís, como se hace para buscar justicia?.  Entonces por ahí seguís, por encima de la denuncia de los jueces cómplices, del hospital que no registró el ingreso, después de siete años te encontrás en el juicio dónde vos tenés que convencer a los que están ahí, que te juzgan porque según ellos no cuidaste a tu hijo, que es tu culpa, y sabes que los tenés que convencer a ellos de lo que realmente pasó, ahí decís a mí nadie me regaló nada”.

“Pero la justicia dice: éstos negros villeros ¿que vienen a pedir acá?. Nosotrxs sólo queremos justicia, aunque para mí fue ciega sorda y muda. En eso se transforma, no tenés consuelo, te llenas de cosas indignas, pero vos buscas por dentro, con otrxs compañerxs, con otras familias, con otras madres, buscas la Justicia Social.  Igual eternamente voy a pedir justicia por mi hijo al que amo profundamente, por encima de todos los jueces.  Cuando abrazo a otra mamá que pide justicia, yo me siento hermanada, me llena de orgullo que todas estas madres estamos de pie para que esto no vuelva a pasar.”

CZ: En el relato de cada una se repitió mucho “la culpa” que el sistema nos hace sentir, la impunidad, la búsqueda de la verdad, la justicia, pero se repitió además el tema de “la conciencia”, ¿ustedes podrían contar que creían sobre estos temas antes de que les sucedieran estos casos con sus hijos y como lo piensan  ahora?

Carolina Vila: “Yo fui siempre una mamá común de barrio que no pensaba en militar, aunque lo hacía ayudando a vecinxs que lo necesitan, pero ahora es más fuerte, buscar conciencia junto a las otras mamás que luchan, sacar esa idea de la calle que la policía y la mano dura van a servir para solucionar esto. Nosotras vemos que es mentira, que esto no es así. Mi hijo discutió con un policía y recibió disparos de ese policía asesino. Tenemos que revertir todo esto, sabemos quiénes son nuestros hijos. No sé si va a haber una condena ejemplar, no sé si habrá una justicia ejemplar para Lucas (Cabello), pero tenemos que decir la verdad mientras ellos inventan que fue un enfrentamiento narco, que estaba haciendo algo sospechoso, y eso no es verdad, tenemos que crear esa conciencia contando lo que nos pasó, por nuestros hijos y por los que van a venir”. “Uniéndonos y juntando nuestras voces vamos a poder dar vuelta esto, esta lucha es hasta nuestros últimos días y por todos los hijos”.

Belén Sandoval: “Yo veía en la tele lo que pasaba y lo aconsejaba a mi hermano, porque nunca conseguimos ayuda para él,  no consiguió nunca un trabajo. Él quería su plata para sus gustos que mamá no podía darle, nunca lo consiguió hasta que pasó esto. Mi mamá pide justicia y yo también y cuando no estemos seguirá mi hija, siempre la vamos a pedir. Él recién cumplía 18 años, vamos a seguir pidiendo justicia  para que vaya preso el policía que lo mató. Por eso nos juntamos con las madres para seguir reclamando”.

Roxana Cainzos:Yo estaba metida en casa todo el día, no reparaba en esas cosas, nunca creí que me podía pasar a mí. Cuando te pasa te das cuenta que te cambia la vida, te arrastra a la calle. Que te maten un hijo es el límite, no te da miedo nada, pasas a la calle a pedir justicia”. “Hoy en día lo único que me ayuda es luchar en las calles, ir a actividades por otros chicxs, eso y el Merendero nos llena el alma. Te sentís muy tocada, pero estás con gente que lucha igual que vos, para que los jóvenes, como en la Casita de Angélica, se prendan a las actividades, y saber que los podemos acompañar como hoy haríamos con nuestros hijos, eso nos consuela y nos da fuerzas. Eso es lo que se rescata de la lucha, y puede cambiar las cosas para contener a los que vienen, siempre luchar y pensar en nuestros hijos, juntarnos con mamás, abrazarnos y luchar”.

Angélica Urquiza: “Es como dice Roxana. Yo también cada vez que veía un caso que siempre pasaban por la tele decía “uh! que cosa”, y decía también “mira ésto” y no le daba importancia, no crees que sea tan así. Por eso ahora es muy importante decirles a todxs que sepan la verdad, que no crean lo que les dicen. Nosotras somos madres y hermanas que han perdido a sus hijos y hermanxs, y la seguridad que piden es nuestra inseguridad. Esa policía no dice la verdad, nosotras les podemos decir cómo eran nuestros hijos, y si se equivocaron ahí estamos para ayudarlos, no para que los maten.” “Creo que no critico a quienes no lo ven. Yo fui igual, ahora me uno a otras madres para que se sepa que eso pasa, que se tome conciencia que la seguridad de ellos es la inseguridad nuestra, la de los barrios humildes, que la peleamos todos los días, hay que hacer algo por los pibxs que están en situación de riesgo, porque detrás de esos chicos hay una familia que lo espera, que los ama y que quería que pasara otra cosa con ellxs, no que encontraran la muerte”.

CZ: Se acerca nuevamente la fecha de la justicia de ellos, la de los jueces, porque estamos en vísperas del juicio por el intento de asesinato de Lucas Cabello. Ustedes como colectivo, ¿que están pensando y que esperan para esa fecha?.

Carolina Vila: “Estamos esperando esta nueva fecha para contar la verdad, con muchos nervios, pero muy enteras, porque sabemos a lo que vamos y estamos preparadas. Para poder pasar por esto, que se resuelva y tengamos una condena, que contemos nuestra verdad, que no fue la que contó Vidal. Para poder retomar nuestra vida y para que no haya más Lucas Cabello, ni más Kiki, ni más Juan Pablo ni màs  Nehuén, este 22 y 29 de agosto a las 9 horas en Talcahuano 550,  los convocamos a todxs. Necesitamos que estén al lado nuestro y necesitamos mucho del acompañamiento del pueblo, de la gente” 

La lucha, la organización, la solidaridad, la resistencia y la búsqueda de la verdad es el claro ejemplo de estas Madres y hermanas, que tomaron a sus hijxs y hermanxs como bandera para lograr cambiar un mundo que no es el que habían soñado para ellxs. Hoy saben que juntas son invencibles!

Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí

 

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