CORONAVIRUS EN LA VILLA 31: ¿EL GCBA DONDE ESTÁ?

[FM Riachuelo 24/04/2020] En el programa de la FM Riachuelo «Rompe el Cerco Informativo» (lunes a viernes de 18 a 19 hs.), conversamos con Lilian Andrade, vecina de la Villa 31 e integrante de la Garganta Poderosa, sobre el estado del barrio a partir de la confirmación de un nuevo caso de COVID-19 y el abandono por parte del GCBA ante esta situación de crisis.

Una nueva denuncia se hace oír ante la ausencia de políticas estatales que no toma en cuenta la realidad de los territorios más postergados de la Ciudad más rica y más desigual del país: «Estamos todos preocupados, no solamente por estos nuevos casos sino por las medidas que se están tomando, para quiénes aún no se han contagiado. A la espera de conocer cuál es el plan para las personas que con suerte logran llegar a una mayoría de edad. Y digo con suerte porque hoy en día en el territorio es difícil llegar a ser una persona mayor, más aún para las persona más vulnerables que están en situación de mayor riesgo como las personas con discapacidad, con problemas respiratorios u otro tipo de enfermedades. Así que nos encontramos a la espera de una respuesta.»

Además la entrevistada recuerda a los oyentes que los problemas en el territorio son estructurales y que las políticas que se están adoptando en este contexto no los contienen: «Estamos de acuerdo con las medidas que se están tomando para la prevención del contagio del Coronavirus. Pero también hay que recordar que no son suficientes para adentro de los barrios populares porque no es la misma realidad, ni tampoco son las mismas circunstancias o situaciones que se da. Entonces necesitamos medidas que se adapten para adentro de los barrios y las villas. El caso de la vecina contagiada lamentablemente no es excepcional. Se ven casos donde viven 10 o más personas hacinadas en una habitación, la mayoría del barrio comparte entre familias un sólo baño. El caso de la vecina contagiada es uno de tantos. Entonces lo que nos preguntamos realmente es: qué es lo se está haciendo para abordar esta situación? También para pensar en todas la medidas a tomar ante esta pandemia tenemos que pensar en todes como las personas con discapacidad, los grupos de factor de riesgo, los que viven con problemas habitacionales, entre otros.»

El problema habitacional que impide a los vecinos del barrio cumplir con la cuarentena obligatoria se manifiesta desde muchas aristas, es por eso que la compañera menciona la invisibilización que existe hacia las condiciones en que se vive por parte del poder político: «Existen otros problemas: nos llaman desde el Gobierno de la ciudad y nos dicen que nos lavemos las manos, que usemos alcohol en gel. Eso que obviamente debería de suceder, pero no podemos garantizarlo si no tenemos agua durante varios días. Si no tenemos agua para sobrevivir, ¿cómo nos vamos a lavar las manos? Si no tenemos luz durante varios días o semanas incluso, ¿cómo vamos a cargar el agua? Esto obviamente deriva en un montón de situaciones más. Si nosotros no tenemos agua durante mucho tiempo, tenemos que cargar agua y acumularla. Esto deviene en otro peligro que es el Dengue, una enfermedad que tiene muchísimos casos en la Ciudad y también en el país. Es otro peligro que corremos en las barriadas populares.»

Lilian destaca también la urgencia del hambre siempre presente en una realidad tan adversa y más aún en contextos de crisis: «Algo que se exige básico es la comida. Hoy en día los comedores, ni siquiera sólo acá en la 31, sino a nivel nacional han incrementado la demanda cerca del triple. Hoy en día los comedores están haciendo básicamente magia para poder abarcar toda la necesidad de comida que hay en los territorios. Se están armando ollas populares todos los días. Hay un montón de vecinos y vecinas que se están poniendo al hombro eso, teniendo en cuenta que también se ven expuestos. Y es importante destacar que no es menor que somos siempre las mujeres las que estamos levantando las ollas, las que se pasan horas y horas en una cocina o muchas preparando un montón de ollas. Acá en el comedor Gustavo Cortiñas se están preparando 7 ollas de comida por día. Algo básico que se pide es que los comedores tengan las raciones necesarias para poder brindarle a todas las personas un plato de comida básico en su casa.»

Aún ante este complejo panorama con el que debe lidiar la comunidad organizada, Lilian afirma que es la organización la que se hace presente para solucionar cualquier situación: «Cuando nos enteramos del caso, desde la organización popular nos acercamos a brindar contención no sólo a la vecina, sino a la familia y vecinos circundantes. Contención psicológica, pero también desde lo alimentario.»

 

Escucha la entrevista completa acá:

https://radiocut.fm/audiocut/coronavirus-en-villa-31-gcba-donde-esta/

 

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