LAS POLITICAS DEL GOBIERNO DE LA CIUDAD PARA LOS SECTORES MAS DESFAVORECIDOS

EL DOLOR INTERMINABLE POR LA PERDIDA DE NUESTROS HIJOS
Muere un niño en Rodrigo Bueno por falta de obras, responsablilidad del Gobierno de la Ciudad

Gastón se cayo en un segundo pozo ciego que estaban haciendo en su casa ya que el primero estaba lleno, al no venir el atmosférico a desagotarlo, la familia opto por hacer otro.
Venía de su primer día de clases de la secundaria.
Si el Gobierno de la Ciudad hubiera respetado el fallo de la Jueza Liberatori esto no hubiera pasado.
FALTA DE URBANIZACIÓN!!!

 Gastón volvía del colegio, vivía en la manzana 2, tenìa su familia, sus amigos. Gastòn falleció porque la ambulancia no llegó a tiempo, porque se prioriiza lo burocràtico a la vida, porque la falta de urbanización hace que todos los que viven en una villa esten en peligro cada día. La sociedad mira para un costado.
El gobierno no se hace cargo, en el medio niños como Gastòn que por una bala perdida, que por los cables electricos sueltos en el piso, que por las faltas de cloacas, que por contaminacion sufren y dejan la vida.
La falta de urbanización, la falta de contenciòn del gobierno porteño para con los barrios mas vulnerables es una constante. Un año atrás una niña de 5 años murió electrocutada por negligencia, por las obras inconclusas o por las faltas de estas. Parece que ni la muerte conmueve a estos gobernantes, porque las situaciones no cambian.

“NOS MATARON OTRA VEZ”
Y ahora, Gastón. Con los dientes apretados, los dedos acelerados, las palabras atragantadas, estamos escribiendo a las 2 de la mañana, para que todo el mundo sepa que nos acaban de matar a Gastón, que apenas tenía 13 años y que hace tan sólo unas horas había vuelto de su escuela a la casa 96, de la manzana 2, en el barrio Rodrigo Bueno. Sí, esta villa que tiene congelado su fallo en favor de la urbanización. Sin cloacas y con una prohibición absurda que impide ingresar materiales, para no alterar la salud de los negocios inmobiliarios, llegó del cole y se puso a jugar con su gato, hasta que cayó en un pozo ciego. Quiso rescatarlo. Y se cayó también. De inmediato, su familia llamó al SAME, pero la ambulancia no llegó. Llamó de vuelta, pero la ambulancia no llegó. Y llamó de vuelta, pero la ambulancia no llegó. Recién cuando apareció un patrullero, 40 minutos después, apareció la “atención médica de emergencia”. Hoy, recién, hace un rato, todo era alegría, porque “Gas” había empezado el secundario en el Ingeniero Huergo. Y ahora los peritos se acaban de ir. Dicen que, posiblemente, pudo morir «ahogado”, justo ahí, a sólo 30 metros de la casa donde murió María, a los 5 años, por un incendio que nadie quiso apagar. Ahogado, sí, ahogado en la desidia y la impunidad, asesinos de mierda. La Garganta Poderosa


Fuente: Barrio Rodrigo Bueno, Mundo Villa, La Garganta Poderosa, Producción Riachuelo

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