7 DE JUNIO DIA DEL PERIODISTA

AFRONTAR LA COMUNICACIÓN COMO UN ARMA DE COMBATE
DEDICADO A LOS QUE RESISTEN Y NO ABANDONAN LA LUCHA

El 7 de junio de 1810, salió el primer número de la Gaceta de Buenos Aires, primer órgano de prensa de las ideas patrióticas, impulsado por Mariano Moreno, que dejaría de publicarse en 1821. En su redacción participaron también Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Manuel Alberti, Pedro Agrelo y Bernardo de Monteagudo, entre otros. Es por ello que en esta fecha se conmemora el día del periodista.

UN POCO MAS ALLA ESTA LA HISTORIA, Y LO QUE NO SALE EN EL ANECDOTARIO SONSO. 

Belgrano fue elegido por la Primera Junta para redactar en comisión secreta un Plan de Acción Revolucionaria cuyo contenido fue mas bien económico. En votación secreta la Junta encomienda en julio de 1810 a Moreno la elaboración de un Plan de Operaciones que el gobierno de las Provincias Unidas del Rio de la Plata debe poner en práctica para consolidar nuestra libertad e independencia.

¿Cuales eran las intenciones de Mariano Moreno y sus colaboradores?

En el Plan de Operaciones de 1810 escrito por el secretario de la Primera Junta, Mariano Moreno con la colaboración de Manuel Belgrano, estaba presente el recurso a la comunicación como forma de lucha psicológica contra el enemigo

El texto dice: «es necesario montar una oficina de seis u ocho sujetos que escriban cartas anónimas, fingiendo o suplantando nombres y firmas…y aunque protesten que son imposturas por muchos alegatos que impongan, nunca podrá dejar el gobierno de mirarlos como sospechosos…Así podremos sacar mucho fruto, sembrando entre ellos mismos la semilla de la discordia y desconfianza»…

Entonces hasta aca tenemos un primer acercamiento a la cuestión mas nacional ligada al origen del dia del periodista y el compromiso de nuestros patriotas y deja entreveer porque Mariano Moreno muere envenenado cuando se traslada a España. Sus intereses eran contrarios al del imperio conquistador y luchaba con tenacidad por esos intereses colectivos.

UN SALTO NOS PERMITE INCORPORARNOS A LA PATRIA LATINOAMERICANA Y PENSAR EL LUGAR DEL PERIODISMO.

Desde las luchas por la independencia los medios de comunicación fueron una herramienta de política contrainformacional en Latinoamérica. Los pasquines sediciosos acompañaron el malestar y las tempranas sublevaciones en el régimen español en América. Este es el caso de los escritos clandestinos que circularon en la Buenos Aires colonial durante los cabildos de 1809 y 1810 y las indicaciones de Mariano Moreno sobre la importancia de la propaganda para consolidar la obra grande de nuestra Libertad e Independencia. 

Estos peligros de la comunicación ya los podía percibir el propio régimen colonial. En abril de 1766 y en diciembre de 1804 se emiten dos resoluciones que prohibían en las tierras del Reino “la composición de pasquines, satiras, versos, manifiestos y otros papeles sediciosos que circulaban clandestinamente o amanecían fijados en lugares públicos”. Incluso castigaban con dureza a quienes por simple curiosidad los conservaban. Según el historiador (Boleslao Lewin) a medida que surgía el descontento en la época colonial aparecia el pasquin, el escrito ilegal programático, reivindicatorio o simplemente insultante. No existe una producción política escrita tan expresiva y tan auténticamente popular, por el carácter intrínseco y por la rapidez de su difusión, como la de los pasquines, vehículo por medio del cual el espíritu revolucionario penetraba en las capas populares…

Como verán, Rodolfo Walsh no invento nada, sino que tuvo la brillantez de tomar lo que estaba enclavado en el espíritu revolucionario de nuestros pueblos y constituye el fundamento de la comunicación popular.

El pasquinismo en la America colonial cumplio con éxito la doble funcion de protesta y organización contra la corona y de defensa de los intereses criollos y mestizos. Incluso fue muy intenso en el Alto Peru donde todavía no existía la imprenta. 

El punto mas alto en la difusión de los misteriosos volantes tuvo lugar durante el último periodo del régimen cuando la conciencia emancipadora comenzó a extenderse secretamente a lo largo y a lo ancho de los virreinatos. Los escritos promovían sublevaciones y pregonaban la libertad y sus promotores eran fuertemente castigados.

Los escritos acompañaron cada una de las manifestaciones de descontento. 

La rebelión campesino-indigena encabezada por Tupac Amaru (1780-1781) fue una de las primeras rebeliones, y fue ahogada con extrema violencia. Funciono como toque de alerta para las autoridades del virreinato. Los criollos aprendieron de la debilidad española y tomaron conciencia de la necesidad de acercarse a los mestizos para enfrentar a la realeza. El pánico por la insurreccion fue la oportunidad de lanzar los pasquines de denuncia, en ese momento, contra los privilegios de ultramar y sobre la escaza participación criolla en la apropiación de beneficios económicos. (parece que la estructura de la reparticion se conserva igual) 

Esos años vieron aparecer hojas escritas algunas en latin, otras con deliberadas faltas ortográficas, para despistar, en Charcas, Chuquisaca, La Plata La Paz, Buenos Aires y Santiago del Estero.

Un poco después aparecen una infinidad de pasquines con una firme intencionalidad emancipadora que se revelaron en el terreno de la conspiración. 

En Chuquisaca se vivió una nueva sublevación llamada de los muchachos donde se pone de manifiesto una gran coordinación entre criollos y mestizos, mientras las clases populares se enfrentaban a los soldados del rey, los criollos aportaron lo suyo con la difusión clandestina de pasquines que alentaban a la pelea e impulsaban a la acción. Buscaban horadar a las más débiles estructuras virreinales, sembrar el desprestigio, con la intención de hacer caer el régimen. Una vez más la historia nos muestra que el cuerpo lo ponen siempre los mismos.

Esa labor picante, y tendenciosa, con un efecto corrosivo de amenazas veladas o abiertas hacía tanto o más daño que la revuelta intrascendente. Pinchaban en los puntos neurálgicos del sistema y se ensañaban con sus vicios y defectos, que se exageraban y aumentaban como una táctica de exasperación del enemigo para crear el clima propicio para el fermento de las ideas revolucionarias.

Esta suerte de guerra de nervios propia de la circulación de pasquines puede descubrirse también en los cabildos de 1809 y 1810 en donde públicamente se juraba lealtad a Fernando VII y por lo bajo aseguraban que “las Americas primero dejaran de ser, que dejar de aspirar a gobernarse por si misma, puesto que debemos contar por muerto al Sr. Don Fernando, exista o no exista”.

Mientras tanto y en Buenos Aires, la Primera Junta (1810) encargaba a su secretario Mariano Moreno la red
acción secreta de un Plan de Operaciones destinado a consolidar la obra de la Independencia, en cuya elaboración también colabora Belgrano. (como ya está dicho más arriba).Se trabaja así sobre una propaganda que estaba destinada a fundar ciertas gestiones y argumentos en las cortes extranjeras como en España. El objetivo de esta polítca era entretener y dividir las opiniones de la misma España, haciendo titubear y aparentar por algún tiempo hasta que nuestras disposiciones nos vayan poniendo a cubierto, para eso se aconsejaba mandar actas o representaciones a los cabildos que se desvelaban por mantener el poder y los dominios de Fernando VII.

Esta campaña de acción psicológica y contrainformación colocaba en un lugar destacado a la propaganda. Proponía el envío de cartas con nombres y firmas falsificadas con el objeto de provocar el desprestigio y la desconfianza entre las fuerzas realistas. Se trataba de sembrar la desconfianza y el desperestigio entre las fuerzas realistas. Se buscaba sembrar la confusión deliberada hasta con faltas ortográficas y errores de redacción que tenían el propósito de despistar, con el propósito de alcanzar sus objetivos.

Estas formas de afrontar la comunicación como un arma de combate constituyen una tradición en la difusión política latinoamericana y puede rastrearse a lo largo de los años y de acuerdo a nuevas coyunturas en el funcionamiento de numerosas prensas de oposición. 

San Martín llamó “guerra de zapa” a su campaña de desinformación previa al cruce de la Cordillera de los Andes en 1816, mediante el cual procuró con éxito desconcertar los planes realistas. 

Abundan los ejemplos en nuestra historia si nos ocupamos de estudiarla. 

Otras experiencias como Prensa Latina, Noticias de los Argentinos, el Semanario de la CGT, entre las más significativas, apuntaron a llegar masivamente al pueblo. La experiencia emblemática de comunicación popular sin lugar a dudas en nuestro país lo constituye la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA).

De estructura artesanal y alimentada sobre la base de la información popular funcionó como una herramienta política ofensiva en el marco de la resistencia a la última dictadura militar (1976-1983). Rodolfo Walsh fue el responsable de llevar adelante esta tarea, acompañado por unos pocos compañeros como Lila Pastoriza, Eduardo Suarez (desaparecido) Carlos Aznares y Lucila Plagliai. 

A la manera de los folletos o escritos (octavillas) clandestinos presentes en los textos de Lenin o de los pasquines ilegales que surgían con el descontento popular durante la época colonial, el trabajo de información y propaganda intentó abrir medios de comunicación donde el pueblo empieza a escribir sus propias noticias y a ordenar la información que llega a sus oídos. De lectura fácil y rápida alentaron su reproducción por cualquier medio y de cualquier forma. Buscó crear una cadena de información que sin duda desafió el silencio en un momento en que había un tenaz bloqueo informativo. Fue un instrumento de denuncia y su objetivo mas importante era informar a los que informan, redactados de manera ambigua en cuanto a la identidad de la agencia y de las fuentes eran enviadas cartas a personajes cruciales elegidos de antemano, en función de la necesidades políticas y al mismo tiempo difundir entre periodistas aportaba a la circulación de rumores y generaba un marco mas amplio de acción política y agitación.

El detalle es realmente fascinante pero demasiado extenso para relatar. Nos da la real importancia de la comunicación y el fundamento de Romper el Cerco Informativo para dar a conocer otra realidad que no se cuenta pero que se vive en la calle, entre el pueblo.

Grandes plumas habitan la lengua americana y han contado y cuentan las cosas que pasan como Arlt, Soriano, Paco Urondo, Fabián Polosecki, Dardo Cabo, Haroldo Conti, Dardo Dorronzoro, Alicia Eguren, Jorge Massetti, Reymundo Gleyzer, EnriqueRaab, Rogelio García Lupo, Conti, Galeano, Martí, Lorca, Garcia Marquez, Soriano, T. E. Martínez, Verbitsky y tantos otros para recordar que la lista sería interminable. Todos ellos comprometidos de distinta manera con la realidad que les ha tocado vivir, con lo que sus ojos atrapan en el escenario de la vida cotidiana.

Fuente: Producción Riachuelo

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