SAN MARTIN DE LOS ANDES: ATENTAN CONTRA MILITANTE SOCIAL

AMENAZADOS CON COMPLICIDAD POLICIAL
GRAVE!!! PATOTA CON COBERTURA POLICIAL ATENTA CONTRA MILITANTES SOCIALES

COMUNICADO DE PRENSA
El día viernes 2 del corriente, en la Ruta 40 a la altura del río Quilquihue, una patota liderada por Aldo Aigo pertrechada tras una Toyota Hailux 4×4 atentó contra el auto Fiat Duna Modelo 97 en el que viajaban Santiago Fernández, integrante del Movimiento Evita, Juan Marcos Fernández, trabajador campesino e integrante de la CTEP Seccional Cordillera, y un familiar de los mencionados. El ataque, que apuntaba a causar un accidente fatal en perjuicio de los mencionados, contó con evidente cobertura y apoyo logístico de la División Transito Rural de Junín de los Andes a cargo del Comisario Sergio Peucón.


La situación se enmarca en el “Caso Aigo”, el asesinato de un policía a manos de dos prófugos en el que Juan Marcos no tuvo absolutamente ninguna participación. Sin embargo, el fiscal Manuel Gonzalez, lejos de realizar una investigación profesional orientada a esclarecer el caso y sancionar a los responsables, optaron por una estrategia de persecución política contra Fernández y su familia, una verdadera caza de brujas que solo sirvió para obstaculizar el accionar de la justicia.
Es importante destacar que Juan Marcos Fernandez y Analía Godoy obtuvieron el sobreseimiento tanto en el Tribunal de Impugnaciones como en el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Neuquén por lo que está plenamente absuelto de cualquier responsabilidad por los hechos. En efecto, el Tribunal Superior de Justicia realizó críticas devastadoras al inoperante y malicioso accionar de la Fiscalá, llamándoles la atención por la utilización política del caso y la baja calidad de su trabajo jurídico.

Como en otras ocasiones, son agentes judiciales de esta calaña los que permiten la impunidad de los verdaderos culpables mientras se dedican a recorrer los medios de comunicación –junto a las autoridades policiales- incentivando a la violencia contra los inocentes. Así crearon un clima de violencia que se materializó sobre Juan Marcos Fernández en tres ocasiones durante el proceso de juicio. En todos esos casos Aldo Aigo gozó de absoluta impunidad, hecho que lo estimuló a proseguir con su actitud e incluso buscar concretar sus amenazas. Por todo esto, tanto Aldo Aigo, los funcionarios jerárquicos de la Policía como de la Fiscalía son los verdaderos responsables de este atentado contra la vida de Juan Marcos y sus familiares acompañantes.
Como antecedentes podemos mencionar el linchamiento de Juan Marcos durante el trámite del proceso en el hall de los tribunales de Junín de los Andes y una gran cantidad de amenazas de muerte perpetradas contra Juan Marcos que fueron permitidas y promovidas por las autoridades policiales y fiscales. Por respeto al dolor de las familias y a pesar de la gran injusticia que sufrieron estos jóvenes, decidimos soportarlo. Pero los hechos que ahora denunciamos han cruzado la raya al poner en un claro riesgo la vida de Juan Marcos y destruyen el fundamento mismo de la convivencia democrática.

 Con autorización judicial, Juan Marcos acompañado por sus dos familiares fue a retirar sus pertenencias a una dependencia policial del GEOP de Junín de los Andes alrededor de las 13hs. Desde allí, agentes policiales informaron a Aldo Aigo, que instantes después irrumpió para agredirlos físicamente y perpetrar nuevas amenazas contra su vida. Acto seguido, a pedido de los agredidos y pese a la oposición insistente del Comisario Peucón que se negaba a brindar la debida custodia, el fiscal Gonzalez dispuso un resguardo policial para acompañar el traslado desde Junín de los Andes hacia San Martín de los Andes. Extrañamente, los elegidos para realizar dicha diligencia fueron agentes que ya habían expresado una enemistad manifiesta contra los agredidos, dirigidos por el mencionado comisario Peucón. En el trayecto, un grupo de al menos cinco personas pertrechadas detrás de una camioneta Toyota Hailux entre los que estaba Aldo Aigo, interceptaron a piedrazos el Fiat Duna. Los proyectiles impactaron en el parabrisas y la puerta del conductor Santiago Fernández. Milagrosamente, Santiago pudo mantener el control del vehículo y conducir algunos kilómetros más. Segundos antes, el móvil policial que cerraba la caravana liberó la zona alejándose del Fiat Duna y dejándolo indefenso frente a los agresores. Con posterioridad al atentado, los policías presentes no atinaron a detener a los agresores tal como no lo hicieron cuando Aigo golpeó a Juan Marcos en plena dependencia policial.
Algunos kilómetros más adelante, cuando pudieron resguardarse en Villa Vega Maipú, la única explicación que dio el comisario Peucón fue “ustedes tienen que entender, nosotros éramos amigos de Aigo”.

Es dable destacar que Aldo Aigo perpetró dos hechos delictivos y que los funcionarios policiales incumplieron su deber de actuar en resguardo de la vida e integridad física de tres ciudadanos. Más allá de las posiciones en torno al “Caso Aigo” del cual –repetimos– la justicia se ha pronunciado contundentemente, ninguna sociedad que se pretenda democrática puede permitir que particulares con cobertura policial atenten contra ciudadanos.
CTEP Seccional Cordillera
Movimiento Evita – San Martín de los Andes
Contacto de Prensa: Santiago Fernández 2972-430271
CTEP ARGENTINA/PRODUCCIÓN RIACHUELO

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