ENTREVISTA A LITO BORELLO (PARTE I): “SI NO CONSTRUIMOS PODER POPULAR, NUESTRO DESTINO SERÁ EL SOMETIMIENTO”

[FM Riachuelo, 17/4/2021] Los contextos que vive nuestro pueblo se vuelven cada día más complejos, con una incertidumbre reinante que es alimentada día a día por los poderosos. En un segmento especial en el programa Rompé el Cerco, Lito Borello, secretario de Derechos Humanos de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular y coordinador nacional del Movimiento Popular Los Pibes, reflexionó sobre el lugar que tiene nuestro pueblo en los diversos aspectos de la coyuntura. En esta primera parte, habló sobre las elecciones que se dieron en distintos países de nuestra región y de la visita “diplomática” a nuestro país del Comandante del Comando Sur de Estados Unidos, Craig Faller.

Podés escuchar la primera parte de la entrevista acá, o leerla a continuación:

FM Riachuelo: Venimos de varios procesos electorales en nuestra región, particularmente en Bolivia, Perú y Ecuador, ¿cómo podemos o cómo debemos interpretar los resultados?

Lito Borello: Ustedes abordaron el tema estos días; conversaron con el compañero Abal haciendo un análisis, y de algún modo también esta radio tiene un auditorio particularmente politizado. Por lo tanto voy a tratar de sobresalir algunas consideraciones en el análisis, ya que sería muy largo abarcarlo todo. Creo que los movimientos populares vienen teniendo hace 2 o 3 años una lectura sobre la crisis global, la crisis civilizatoria, la crisis del capitalismo, sobre la crisis integral como la determina el Papa; y los movimientos populares hablan de una crisis multidimensional, que se manifiesta concretamente en varios frentes.

Uno de los frentes es la política y las democracias que conocemos en las últimas décadas. Está claro que para los sectores populares hoy la política institucional, tal como la conocemos en nuestros países, solamente está al servicio de que nada cambie y solamente la puede utilizar para sí el bloque de poder de los poderosos. Hoy no hace política cualquiera en el marco de las reglas que imponen estas democracias burguesas, estas institucionalidades rengas, injustas, con el contrato social roto: no somos iguales ante la ley, no se respetan los poderes y a la vez hay un deterioro muy grande de los partidos políticos como el instrumento particularmente sobresaliente para hacer política en nuestros territorios.

Las elecciones muestran este agotamiento, el hartazgo de las sociedades que al mismo tiempo se organizan, luchan, pelean, resisten y a la vez van poniendo en el temario nuevos imaginarios: asambleas constituyentes, reformas de la constitución, democracias participativas y protagónicas, nueva geometría del pode; o sea, un universo de categorías de lecturas que surgen de la lucha popular de las últimas décadas que vienen siendo de alguna forma el norte de cómo el movimiento popular en su conjunto y fundamentalmente en América Latina, va imaginando un proceso de superación, de techo de esas democracias representativas en donde solamente te dejan votar cada dos o cuatro años, y donde la participación está escamoteada por el verdadero ejercicio del poder fáctico, que hace del instrumento de estas democracias la imposibilidad de que se lleven adelante procesos de transformación en el sentido de los intereses nacionales y populares.

Hoy hay un progresismo que recupera algún espacio, la verdad que es muy relativo: ¿es igual Alberto Fernández al gobierno de Macri? Por supuesto que no. Pero también es cierto que las institucionalidades y los gobiernos muchas veces se están quedando a mitad de camino, de transformaciones profundas y mucho más radicales que habría que tomar, en el sentido de un modelo que está agotado, un paradigma que en el mundo está agotado, que lo dice el Papa Francisco -“este sistema no da más, hay que construir otro mundo posible”- y que a la vez los actores para la construcción de ese otro mundo posible deja de ser esa partidocracia, esa casta que al igual que los virreinatos, hace dos siglos atrás, solo sirven para administrar el poder de los poderosos. Y creo que si bien los números golpean y uno se preocupa, la verdad que también es alentador el proceso por dentro de los pueblos, eso no lo muestra la tele ni los comentaristas políticos. Pero la verdad que hay una hermosa ebullición en nuestros pueblos, un altísimo nivel de protagonismo, y sin duda que la acefalía de conducción política y la acefalía de una única estrategia de poder lo hace difícil.

Pero la verdad es que para nosotros, independientemente de la lectura que mediáticamente nos quieren poner, de los hechos electorales, ver la política solamente por los hechos electorales sería miopía o por lo menos, una mirada muy sesgada. Al margen de los hechos electorales de los últimos días, nosotros vemos que el pueblo está de pie, que está vivo, que tiene un altísimo nivel de vigor, en proceso de transformación, de crecimiento de fortalecimiento del sujeto político del pueblo, de la fuerza motriz principal, y sigue adelante con los faroles que los movimientos populares estamos construyendo el otro mundo posible.

FMR: Otro hecho que nos trae la coyuntura es el de la “ayuda humanitaria” de EEUU, con submarinos que hacen ensayos misilísticos en Malvinas, el Jefe del Comando Sur de EEUU que se encarga de hacer la diplomacia de un gobierno que recién asume, el de Biden, visitando Uruguay, Argentina. Esto es un poco extraño y alarmante, ¿de qué se trata?

LB: En el marco de lo que decíamos antes, una profundización de la confrontación a nivel global mundial entre los tres o cuatro actores principales. Básicamente sobresale la pelea entre China y EEUU como lo preponderante, y Rusia también, en este concierto. Esto está escalando, porque el agotamiento de este modelo de dominación, el bloque de poder, intenta terminar de destruir lo que queda de ese modelo de dominación e instalar un nuevo modelo de dominación mucho más perverso, extractivista, financiero, depredador. Y en eso el bloque de poder están dirimiendo quién le va a poner el cascabel al gato, quien va a ser el que gane la contienda y sea el más hegemónico, será uno, serán dos, serán tres. En esa disputa están superando cualquier límite, en esa disputa que ellos libran a través de un fenómeno que se llama “la guerra integral”, y que hace prácticamente que todo vale en aras de defender los intereses de cada uno, y en esa guerra híbrida que está escalando, van por los recursos naturales, por los lugares estratégicos, por la energía y está claro que América Latina, el Cono Sur en particular, tiene de todo, es una gran góndola con todo lo que necesitan los poderosos para seguir sometiendo al planeta. Y no solo a la sociedad, ponerla bajo sometimiento, sino hasta inclusive poner en riesgo el medio ambiente y el planeta, como también denuncia Francisco permanentemente.

La verdad que ya estamos en presencia de un deterioro de la institucionalidad vigente, algunos le llaman a esto un estado fallido, donde la institucionalidad pierde el sentido de sus roles y de su poder y empieza a jugar otro poder. La verdad que ver que a la Argentina viene el Jefe de Comando Sur, que es un comando militar que lo yanquis tienen para el escenario que no está dentro de su país, es algo que ya da cuenta que claramente EEUU tiene una apetencia imperial y que para eso construye nada menos que  un instrumento militar que habla del cono sur, y viene a hacer el ejercicio de la diplomacia; deja de ser necesario el rol que, aunque sea para hacer de cuenta, cumplía la embajada. Por suerte la presencia de  este sujeto fue repudiada, cuando la política institucional es cuidadosa, y entonces trata con guantes a quien claramente tendría que ser repudiado; no se debería permitir que tuviéramos esta injerencia, ni la del barco de unos meses atrás, el guardacostas de EEUU con la fantasía de que venía a ver la milla quinientos y demás, que no logró entrar a la Argentina, pero que sí estuvo en Uruguay, y por respeto a los uruguayos, no vamos a avanzar demasiado en esa categoría, pero está claro que EEUU está teniendo un altísimo nivel de injerencia y no hablo del pueblo uruguayo, sino también del sometimiento que tiene la institucionalidad vigente en Uruguay que permite esos altos niveles que son ofensivos. También es ofensiva la presencia del Jefe del Comando Sur, pero creo que cada vez más lo pueden tapar menos, creo que cada vez más como siempre vienen mostrando una dirigencia y una partidocracia que no está a la altura de las circunstancias, que le sigue demostrando a nuestro pueblo que no están dispuestos, y que lejos de defender los intereses de la soberanía de nuestro país en un momento tan complejo del mundo sigue haciendo de cuenta que no pasa nada. Como lo hicieron varias organizaciones, repudiamos esa presencia, pero también el repudio tiene que dejar de ser solamente declamativo. Hay que construir el poder popular necesario, para construir una alternativa, porque sino la construimos nuestro destino no va a ser más que el sometimiento. Por supuesto la repudiamos, pero creemos que la energía hay que ponerla no solamente en lo declamativo, sino en generar la masa crítica necesaria para que el poder popular y las fuerzas populares organizadas podamos dar vuelta la tortilla.

FMR: Uno de los temas a tratar por Faller era el de la hidrovía, ¿qué es lo que está en juego en relación con nuestra soberanía?

LB: Están en juego de manera terminal algunos debates. Ellos vienen por todo y nosotros o vamos a construir otro mundo posible o seguiremos con cambios cosméticos o cambios de parches, y nos quedaremos también a mitad de camino. Nosotros saludamos el hecho de empezar a  construir esa vía fluvial y marítima. Junto a un montón de  organizaciones hermanas, sindicales políticas y de movimientos populares venimos estando presentes en este reclamo, pero somos conscientes que si es eso solo, se queda a mitad de camino; si no empezamos a tener una soberanía en el ejercicio de la gestión de nuestros puertos, si no empezamos a tener una verdadera trama de vía fluvial y marítima para tener nuestros barcos como tuvimos en los tiempos de Perón. Solamente con hacer el caminito para que después vengan las multinacionales y los poderosos a usarlo, eso no alcanza. Estados Unidos y los poderosos tienen claro que no van a hacer mucho lo que necesiten para el extractivismo, para llevarse el grano, para llevarse hasta el agua potable de nuestro curso de agua. Una cuenca que históricamente conocemos el valor político, social estratégico que tiene para la defensa de este país. Chávez unos años atrás lo puso sobre la mesa, la importancia que tenía la cuenca para toda la región de América Latina, y está claro que hoy no lo conducimos. Hoy la conducen a veces algunas empresas que, aunque tienen banderas de países hermanos, sabemos que son multinacionales, y como todo el mundo sabe, pero se dice en voz baja, también los narcos usan la hidrovía para trasladar la falopa, con complicidad política, de la justicia y de las fuerzas de seguridad. Esto es algo que todo el mundo sabe que a veces es inconveniente decir porque tocamos intereses, pero la verdad si no tomamos el toro por la astas está claro que los nuevos instrumentos siguen impidiendo la construcción de la soberanía de ejes que son de carácter estratégicos para que de verdad no solamente icemos la bandera y cantemos el himno, sino que de verdad seamos un país soberano.

FMR: El poder real se encarga de minimizar, no mostrar y visibilizar las luchas que se van tejiendo en las bases de nuestro pueblo, ¿de qué le sirve esto?

LB: Nosotros hace un tiempo, en la organización y entre varios movimientos populares, en la busca de intentar interpretar como es la guerra que libran los poderosos contra nosotros, esto de tratar de conocer a nuestros enemigos, venimos hablando de la guerra integral. Hay un elemento que ellos tienen en cuenta en el desarrollo de esta guerra integral que es que su enemigo, es decir, nosotros, no nos demos en cuenta que estamos en guerra, porque cuando vos advertís que estás en guerra tomás medidas para eso. En tanto crees que lo que te pasa tiene que ver con otras cosas, seguimos en esta indefensión por un lado, pero también confusión, dispersión, cosas que están provocadas, justamente los medios hoy son parte de una artillería comunicacional que tiene objetivos concretos, no es que solo defienden a clarín, defienden los intereses de los poderosos y de eso hacen de una ingeniería comunicacional el bastardeo de los niveles de conciencia, la confusión, la atomización y la pelea. Esto lo vemos todos los días y cada vez más. Es muy difícil, es casi antihumano e insano mirar la tele mucho más de un ratito, es un bombardeo permanente que te quiebra, que te baja los brazos.

Y por eso también las  organizaciones populares  siempre decimos, la organización popular no solo llena la panza, no es como nos dicen en la tele, los planeros… no. La organización popular es también aquella que te ayuda a ir descubriendo porque te pasan las cosas. Los síntomas los tienen nuestros compañeros, los padecen, el sometimiento lo padecen nuestros compañeros todos los días, no se lo tenés que explicar.

Pero la verdad que en tanto y en cuanto vayamos entendiendo que esos fenómenos tienen una raíz política y tienen que ver con la dominación de los poderosos a nuestros pueblos, es mucho más fácil que vayamos remontando los niveles de consciencia y que nuestra bronca, nuestra rabia ante el sometimiento se transforme en organización y se transforme en lucha.

Los medios y ellos intentan que nuestra bronca, nuestra indignación y nuestra rabia se conviertan en frustración, pues carajo vaya que la Riachuelo trabaja para lo contrario, para construir consciencia.

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