HOMENAJE A JAVIER BARRIONUEVO A 20 AÑOS DE SU ASESINATO

[FM Riachuelo, 08/02/2022] Durante la mañana de ayer, lunes 7 de febrero, en una de sus conurbanas cunas históricas el espíritu piquetero se hizo presente una vez más en el Puente del Jagüel para homenajear a Javier Barrionuevo, joven militante baleado por el puntero Javier Bogado durante una medida de lucha sobre el puente en 2002.

 

Realizando las presentaciones del acto, Cristián «Vasco» Erramuspe del Frente 22 de Agosto, resaltaba la cantidad de organizaciones participantes como signo de unidad. El acto contó con intervenciones de militantes de la Corriente Pueblo Unido, el Frente 22 Agosto, la Corriente Política 25 de Mayo, la Organización Maria Claudia Falcone, el Movimiento Nacional Campesino Indigena – Evita, la Multisectorial 21F, la OLP, el Movimiento Popular La Resistencia, la Corriente Política y Social 29 de Mayo y el Movimiento Popular Los Pibes.

 

Sosteniendo las banderas de las organizaciones sobre el “Puente del Aguante”, cientos de trabajadores de la Economía Popular se juntaron para recordar a Javier Barrionuevo. Gladis Ialafi, de la Corriente Pueblo Unido abrió el acto haciendo un repaso por la jornada del 7 de febrero de 2002, cuando Javier fue asesinado por Batata Bogado, un puntero que pasaba con su auto junto al piquete que realizaban. «Acá estamos. Hace 20 años que venimos recordando a Javier Barrionuevo. Ese año nos encontraba sin trabajo, sin futuro, sin saber qué hacer con nuestros hijos. Javier se acercó ese día como tantos otros para saber qué pasaba. Se quedó. Nosotros lo único que podíamos ofrecer era un plato de guiso. Se hizo de noche, las compañeras empezaron a hacer tortafritas. Hasta ese momento estaba todo cuidado por la policía, pero después le dejaron el lugar libre a Batata Bogado, asesino dirigido para frenar una lucha«.

Además Gladis nos habló sobre Mónica Sanseberino, una compañera de la misma organización que falleció a causa del Covid. Contó con qué amor y convicción Mónica, como tantas mujeres, se organizaba en su barrio para luchar contra la desigualdad y abrazar a los pibes cuando el sistema les daba la espalda. De acuerdo con la tradición piquetera, se la recordó con la misma fuerza con la que luchó, y se inauguró una placa con su nombre junto a otra con el de Javier.

 

«Nosotros debemos seguir revolviendo la memoria todo el tiempo, para que los compañeros que vienen atrás de nosotros tengan presente quienes fueron los que siempre estuvieron poniendo el cuerpo», destacó Jesica Flores del Movimiento Popular La Resistencia, al hacer uso de la palabra. Mirar el pasado para poder pensar el futuro de los movimientos populares.

«Estamos en un santuario de lucha» decía Lito Borello, Secretario de DDHH de la UTEP. “Si no construimos un proyecto de vida, los poderosos siguen construyéndonos, y dejándonos, sólo un proyecto de muerte. El mejor honor que le podemos hacer a cada uno de nuestros compañeros y compañeras, es hacer la poesía que nos falta, construir ese otro mundo posible, un proceso revolucionario que dé vuelta la tortilla y que construya un mundo donde quepan todos los mundos”, afirmaba sobre el rol actual de los movimientos.

También tomó la palabra Daniel Trigo, referente de Corriente Pueblo Unido: «Javier es un militante del Movimiento Popular como miles de jóvenes que están en las barriadas, que tanto en el 2001 como ahora tienen las mismas problemáticas. Pero también son 20 años de jóvenes que siguieron la lucha«.

El cierre del acto estuvo a cargo de Esteban «Gringo» Castro, Secretario General de la UTEP. Reflexionó aportando a los debates ya planteados: «Hoy los Movimientos Populares estamos en condiciones de discutir un plan estratégico que nos incluya a todos y todas. Las compañeras que han dedicado su vida al cuidado, han desarrollado una política estratégica en nuestros barrios. Empezaron a cuidar los barrios con el mismo amor que cuidaban a sus hijos. Eso que denominamos Economía del Cuidado es una política estratégica de los Movimientos Populares«.

Una vez más el campo popular muestra cómo se hace cargo de su historia, homenajeando a sus caídos y reafirmándose en el camino de la lucha por una patria justa y soberana. Dejando en claro que por más que los poderosos intenten apagar la lucha apuntando contra los jóvenes organizados, la militancia de las barriadas seguirá firme llevando su legado como bandera.

 

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